
Durante una reciente jornada de trabajo se definieron las seis áreas estratégicas y el acompañamiento de la Universidad Nacional (UNA).
Como parte del proceso de ejecución de la política territorial Norte–Norte con visión hacia 2050, la Vicerrectoría de Extensión, diversas unidades académicas de la Universidad Nacional (UNA) y líderes comunales de Upala, Guatuso y Los Chiles realizaron un segundo encuentro de trabajo, en el que se analizaron seis de las diez iniciativas estratégicas planteadas en una fase inicial.
El encuentro, que se organizó en Guatuso, se centró en definir posibles vías de acompañamiento académico en áreas clave como la gobernanza del agua y gestión del riesgo, turismo con identidad cultural, desarrollo agroproductivo, titulación de tierras en asentamientos del Instituto de Desarrollo Rural (Inder), capacitación municipal y la protección de corredores biológicos.
La vicerrectora de Extensión de la UNA, Yolanda Pérez, destacó que la academia aportará su capacidad docente, infraestructura y experiencia técnica para fortalecer las acciones en los territorios. En ese marco, anunció la puesta en marcha de la iniciativa Costa Rica Aprende con la U Pública en el Territorio, mediante la cual personal académico y jubilado se desplazará a las comunidades para compartir conocimientos y promover el diálogo de saberes con actores locales.
Asimismo, se prevé la articulación con diversas instituciones para atender problemáticas como el turismo y la gestión del recurso hídrico. Pérez añadió que, tras la identificación de proyectos, la siguiente etapa consistirá en la formulación de programas y acciones académicas específicas, las cuales se presentarán en un tercer encuentro en Upala.
Estrategias en acción
En materia de corredores biológicos, Omar Barrantes, académico de la Escuela de Ciencias Geográficas, explicó que se priorizaron proyectos urgentes para atender la vulnerabilidad de estos sistemas y su relación con actividades productivas. Entre ellos destacan: el monitoreo de humedales, inventarios de fauna y flora, evaluación de la degradación de ecosistemas y análisis de la ausencia de pasos de fauna silvestre. A la vez, se definieron los ejes transversales para la ejecución de un programa o proyecto de investigación en colaboración con la UNA.
Respecto al turismo con identidad cultural, se busca posicionar la región Norte– Norte como un destino que genere empleo e ingresos, y contribuya a reducir la migración. Claudia Silva, presidenta de la Cámara de Turismo de Río Celeste y Bijagua (Caturi), subrayó la necesidad de articular esfuerzos entre el sector empresarial, instituciones y academia para comercializar la oferta turística. Señaló que, aunque territorios como Upala, Aguas Claras, Dos Ríos y Gavilán presentan mayor desarrollo, aún requieren de mayor auge. Y en el caso de Los Chiles, se necesita un impulso más decidido.
En el ámbito agroproductivo, el catedrático jubilado Manuel Barahona indicó que el principal reto identificado es la comercialización. “Se trata del eslabón crítico de la cadena productiva, donde se requiere apoyo inmediato y estrategias sostenidas a partir de 2027”.
En esa misma línea, Kenneth Serrano, del Centro Agrícola Cantonal de Los Chiles, coincidió en que, pese a la capacidad productiva existente, el principal obstáculo es la colocación de los productos en el mercado. “Los productores son capaces de producir y contar con diversos sistemas y productos, pero el “cuello de botella” principal es la venta de sus cosechas. En áreas como producción, siembra, mercadeo, estrategias y valor agregado, el acompañamiento de la UNA sería de gran ayuda al sector”, afirmó.
En cuanto a la formación comunitaria y municipal, Adilia Reyes, presidenta del Concejo Municipal de Upala, destacó la necesidad de capacitación en procesos presupuestarios y gestión de recursos humanos. “La UNA es un aliado clave para fortalecer las capacidades institucionales en la región”, indicó.
Axel Solís, presidente del Concejo Municipal de Los Chiles, manifestó que la UNA ha tenido una presencia prolongada en la región, brindando asesoría técnica vital a los gobiernos locales, que a menudo tienen limitaciones presupuestarias significativas. “Su asistencia técnica es fundamental para gestionar proyectos y desarrollar obras, al compensar la falta de recursos humanos especializados en los gobiernos locales”, subrayó Solís.
Sobre la titulación de tierras, el académico de la Escuela de Geografía, Catastro y Geodesia de la UNA, Steven Oreamuno, enfatizó la importancia de reactivar y fortalecer el convenio con el Inder para mejorar la titulación de tierras en los tres cantones involucrados, dado que esto impide la generación de recursos para los gobiernos locales.
En gobernanza del agua y gestión del riesgo, la académica del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la UNA, Nelly López, advirtió que se trata de desafíos complejos que exigen un abordaje sostenido y de largo plazo. Señaló que el proceso debe iniciar con actividades académicas y evolucionar hacia proyectos o programas que atiendan de forma integral las necesidades de los tres cantones. Además, subrayó la importancia de incorporar la percepción de riesgos y amenazas naturales —como eventos hidrometeorológicos, actividad volcánica y contaminación— que afectan las fuentes de agua.
Artículo elaborado por Johnny Núñez Zúñiga, periodista-O.C-UNA
