Informe preliminar revela problemas de infraestructura, acceso, conectividad, personal y atención a pueblos indígenas.
La Defensoría de los Habitantes advirtió sobre desigualdades y limitaciones que enfrentan los Ebáis de la Región Brunca, luego de realizar inspecciones en más de 40 centros de atención y seis Puestos de Visita Periódica (PVP) ubicados en Buenos Aires, Corredores, Coto Brus, Golfito, Puerto Jiménez, Osa y Pérez Zeledón.
Los hallazgos forman parte de un informe preliminar elaborado tras visitas efectuadas durante 2025 y 2026, en las que el ente defensor identificó problemas relacionados con infraestructura, acceso geográfico, recurso humano, conectividad digital, abastecimiento de medicamentos y atención a pueblos indígenas.
Según el ente defensor, mientras algunos Ebáis operan en instalaciones modernas o remodeladas, otros funcionan en condiciones de hacinamiento o con infraestructura insuficiente. Entre los casos señalados figuran los Ebáis de Pavones, Gutiérrez Braun y Sabalito, además de varios PVP que utilizan instalaciones comunales sin condiciones adecuadas de accesibilidad, ventilación, almacenamiento o seguridad.
El informe también evidencia una distribución desigual del recurso humano en salud. Varias áreas presentan faltantes de odontólogos, personal de farmacia, nutrición, psicología, trabajo social, laboratorio y medicina familiar y comunitaria. La situación es más compleja en zonas rurales, donde, según la Defensoría, la asignación institucional responde principalmente a criterios cuantitativos y no considera factores como dispersión geográfica, vulnerabilidad social o complejidad territorial.
Otro de los principales problemas detectados corresponde al acceso geográfico. En comunidades de Corredores, Buenos Aires, Osa, Golfito, Puerto Jiménez y Coto Brus, la inexistencia o precariedad del transporte público dificulta la asistencia de los usuarios a los servicios médicos.
La Defensoría detalló que en algunos territorios indígenas y rurales las personas deben caminar durante horas, trasladarse en lancha o motocicleta, o pagar servicios privados de alto costo para llegar a un Ebáis. Comunidades como Biolley, Salitre, Térraba, Sierpe, Santa Rosa, Alto Conte y sectores de Puerto Jiménez presentan barreras extremas de acceso.
El ente defensor también identificó deficiencias en conectividad digital y funcionamiento del Expediente Digital Único en Salud (EDUS). En sitios como Biolley, Alto Conte y sectores de Pérez Zeledón continúan utilizándose expedientes físicos debido a interrupciones frecuentes de internet o cobertura insuficiente.
En materia de farmacia y laboratorio, el informe preliminar reporta problemas de abastecimiento y centralización de servicios. Algunos Ebáis carecen de regentes farmacéuticos, lo que provoca atrasos en la entrega de medicamentos, mientras que prácticamente ninguna área de salud cuenta con laboratorios autónomos, obligando a los usuarios a desplazamientos extensos para exámenes diagnósticos.
La situación de la atención odontológica también fue abordada por la Defensoría, particularmente en Golfito, Río Claro y Puerto Jiménez, donde existen consultorios subutilizados o insuficiencia de personal especializado.
Respecto a la atención de los pueblos indígenas, el ente defensor concluyó que persiste una débil adecuación cultural de los servicios de salud. El “Lineamiento técnico operativo para la atención con pertinencia cultural en salud de los pueblos indígenas” es poco conocido entre parte del personal, aunque se destacaron experiencias en Salitre, Alto Conte y La Casona por incorporar personal indígena y desarrollar acciones con pertinencia cultural.

El Área de Salud de Pérez Zeledón fue evaluada de manera separada debido a su relación con el Hospital Dr. Fernando Escalante Pradilla y a la presión asistencial derivada de una población cercana a los 150.000 habitantes. Según el informe, varios Ebáis superan las 5.000 personas adscritas, situación que limita la atención general y aumenta la presión sobre el hospital regional.
La Defensoría calificó como especialmente preocupante la situación del Ebáis de Pavones, que, según el informe preliminar, opera desde hace más de 15 años en condiciones críticas de infraestructura, con órdenes sanitarias pendientes, hacinamiento y falta de accesibilidad universal.
En ese sentido, el ente defensor subrayó:
La red de servicios de salud de la Región Brunca opera de manera fragmentada y con capacidades muy desiguales entre territorios. Aunque existe una estructura formal de referencia y contrarreferencia, persisten barreras institucionales que limitan la resolutividad del primer nivel de atención".
Pese a las limitaciones identificadas, destacó el compromiso del personal de salud, especialmente de los ATAPS y funcionarios de farmacia, quienes atienden pacientes adicionales y desarrollan trabajo comunitario para facilitar la continuidad de tratamientos en zonas alejadas.
De manera paralela, la Defensoría informó que la investigación avanza ahora hacia una segunda etapa enfocada en solicitar explicaciones y planes concretos a las autoridades centrales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) sobre el fortalecimiento de los Ebáis en la Región Brunca.

