Iniciativa impulsada por la CNE, el SINAC y JICA busca capacitar comunidades e instituciones para convivir de forma segura con volcanes activos.
Costa Rica avanzó en el fortalecimiento de la gestión del riesgo con la graduación de la segunda generación del programa Meisters de los Volcanes Costa Rica, una iniciativa desarrollada por la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
El programa adapta al país un modelo japonés enfocado en la convivencia segura con volcanes activos y la participación comunitaria en la prevención, educación y comunicación del riesgo.
En esta segunda edición, 18 personas provenientes de instituciones públicas, parques nacionales, organizaciones comunitarias y comunidades ubicadas en zonas de influencia volcánica concluyeron el proceso de formación.

La generación 2026 marcó además un hito al incorporar, por primera vez, funcionarios de los cinco parques nacionales de Costa Rica con volcanes activos: Volcán Poás, Volcán Irazú, Volcán Turrialba, Volcán Arenal y Rincón de la Vieja, junto con personal de la CNE y representantes comunitarios.
La iniciativa tiene su origen en la experiencia de Japón, donde las comunidades desempeñan un papel clave en la prevención y respuesta ante actividad volcánica.
El geógrafo de la CNE, Juan Carlos Alfaro, explicó que la idea de implementar el modelo surgió tras participar en un curso de JICA sobre riesgo volcánico en Japón:
Tuve la oportunidad de conocer a los Meisters del Volcán en Japón y me pareció muy interesante preguntarnos por qué no podíamos tener esa experiencia en Costa Rica. Lo conversamos con los profesores y estuvieron de acuerdo. Así nació el proyecto, que inició con el Volcán Poás y este año se amplió también a Arenal, Rincón de la Vieja, Irazú y Turrialba".

Según indicó, el objetivo del programa va más allá de la formación técnica. "Lo que busca Meisters de los Volcanes es trabajar con las comunidades, los centros educativos y el turismo, de manera que las personas puedan estar mejor informadas sobre lo que ocurre con nuestros volcanes".
Durante la capacitación, especialistas japoneses compartieron conocimientos mediante metodologías prácticas. Hikaru Yokoyama, vicerrector de la Universidad de Hokusho, utilizó experimentos para explicar fenómenos volcánicos complejos, mientras que el Kenji Niihori, director de la Organización de Promoción de la Prevención de Desastres Volcánicos de Japón, presentó la experiencia japonesa en prevención y el modelo implementado en la isla volcánica de Miyake.
El proceso contó además con la traducción y mediación intercultural de Miyuki Masuzawa, con el fin de adaptar los conocimientos científicos al contexto costarricense.

Por su parte, el coordinador de cooperación técnica y representante de JICA, Tomohide Cho, destacó la expansión del programa. Asimismo, explicó que uno de los principios centrales del modelo Meister es que el conocimiento permanezca en las comunidades, por lo que participan guardaparques, líderes comunitarios, educadores ambientales y actores vinculados al turismo, quienes luego replican lo aprendido en sus territorios.
La administradora de los Parques Nacionales Volcán Irazú y Volcán Turrialba, Reina Sánchez, afirmó que la iniciativa abre nuevas posibilidades para el país:
Este modelo tan exitoso que ha tenido Japón podemos desarrollarlo a nivel de Costa Rica e incluso proyectarlo hacia Centroamérica [...] Me abrió muchísimo la mente sobre cómo podemos generar propuestas de diversificación turística asociadas a la gestión del riesgo".

Adicionalmente, Catalina Quesada, educadora ambiental del Parque Nacional Volcán Poás y graduada de la primera generación del programa, subrayó la importancia del trabajo conjunto con las comunidades.
Aprendí que la gestión comunitaria está incluida en todo momento; hay que trabajar cerca de las comunidades".
También resaltó el enfoque japonés para conservar la memoria histórica de los desastres: "Las infraestructuras dañadas por las erupciones se conservan como museos para enseñar lo que ocurrió y recordar que se convive con un volcán activo."

