La planta fue diseñada para atender a unas 100 personas por día, pero desde 2022 recibe cargas superiores a 200 usuarios.
El Área de Conservación Osa (ACOSA) reducirá el aforo diario de visitantes en la Estación Biológica Sirena del Parque Nacional Corcovado, como medida preventiva ante problemas detectados en la planta de tratamiento de aguas residuales.
La decisión se fundamenta en información técnica reciente sobre el estado de la planta, que opera en condiciones deficientes y sin cumplir plenamente los parámetros exigidos por la normativa. La medida busca reducir la carga de aguas residuales que recibe el sistema y prevenir daños mayores e irreversibles dentro del parque nacional.
Los problemas de la planta y sobrevisitación
La planta de tratamiento de Sirena se recibió en funcionamiento en julio de 2016, como parte de las obras del proyecto BID Turismo. Sin embargo, desde aproximadamente mayo de 2017 se reportaron los primeros problemas, principalmente malos olores.
Según la información técnica recopilada por ACOSA y compartida a este medio por el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), la planta se diseñó originalmente para atender a unas 100 personas por día. No obstante, desde 2022 recibe cargas superiores a 200 personas, lo que implica un sobreuso del sistema.
A esa presión se suman deficiencias operativas señaladas por un informe del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), elaborado tras una inspección realizada en noviembre de 2025. El documento advirtió que los vertidos de aguas residuales depositados en la quebrada Camaronal no cumplen con los requerimientos establecidos en la normativa vigente, específicamente en parámetros como Demanda Bioquímica de Oxígeno, Demanda Química de Oxígeno y Sólidos Suspendidos Totales.
El informe del AyA también menciona órdenes sanitarias vigentes del Ministerio de Salud relacionadas con la Estación Sirena. Una de ellas exige poner en funcionamiento el sistema de tratamiento de aguas residuales conforme con sus especificaciones técnicas, de manera que las aguas residuales ordinarias cumplan con los parámetros establecidos en la normativa.
El AyA indicó que el agua residual generada en Sirena se maneja mediante varios sistemas descentralizados, entre ellos tanques sépticos, drenajes, trampas de grasa y una planta de tratamiento principal. Según el informe, el agua residual de esa planta se descarga en la quebrada Camaronal, pero el punto de vertido no está inscrito ante la Dirección de Aguas, no se presentan reportes operacionales y tampoco se realizan gestiones asociadas al canon ambiental por vertidos.
El documento también señala que la planta principal corresponde a un sistema Bionest, cuyo componente aerobio depende de sopladores externos para aportar oxígeno al proceso biológico de tratamiento. Esa aireación resulta indispensable para mantener la actividad de los microorganismos encargados de degradar la materia orgánica, sin embargo, durante la inspección el AyA encontró tres sopladores fuera de servicio.
Adicionalmente, el informe compartido por el Minae señala que la planta requiere suministro eléctrico continuo para funcionar adecuadamente, pero desde hace varios años no cuenta con fluido eléctrico estable. La unificación del sistema fotovoltaico de 2016 con una segunda etapa en 2018 habría generado dificultades en el suministro de energía y, con ello, problemas en el aporte de oxígeno, señala la información.
A esto se suma la falta de mantenimiento. Según el informe, la planta tuvo un mantenimiento prácticamente nulo durante los últimos cinco años, pese a que requiere al menos dos intervenciones anuales. También indica que los lodos que se acumulan debían extraerse cada cuatro o seis años, dependiendo del uso, pero en el caso de Sirena nunca se han extraído.
Al aplicar la guía técnica del Ministerio de Salud para inspeccionar sistemas de tratamiento de aguas residuales, el AyA determinó un incumplimiento de poco más del 80% de los criterios evaluados en Sirena. Los faltantes incluyen rotulación, manuales de operación y mantenimiento, planos aprobados y una bitácora operativa foliada.
Ante ese panorama, la administración decidió reducir la carga de aguas y residuos que recibe la planta, así como su vertido hacia la quebrada Camaronal, hasta que se ejecuten las obras de mantenimiento y mejoras necesarias para restablecer su funcionamiento adecuado.
Los cambios en el aforo
La cartera de Ambiente y Energía detalló que del 8 al 11 de julio, el departamento de infraestructura física del Sistema de Áreas de Conservación (Sinac), estará realizando una inspección en Sirena, para determinar las obras requeridas.
Ante los problemas detectados, el Minae indicó que hasta julio de 2026, el nuevo aforo de contingencia será de 150 personas por día: 50 en hospedaje y 100 para visita diaria. De forma excepcional, para el 27 de julio, el aforo será de 70 personas en hospedaje y 80 para visita diaria. Para agosto y setiembre, la reducción será mayor. En esos meses, Sirena recibirá un máximo de 100 personas por día, distribuidas en 30 personas en hospedaje y 70 visitantes de día.
La Estación Biológica Sirena permanecerá cerrada durante octubre, como ocurre regularmente, y se prevé que en ese periodo se realice la mayor parte de las obras requeridas.
Como medida adicional, a partir del 30 de junio de 2026 las labores de lavandería deberán realizarse fuera del Parque Nacional Corcovado, hasta que exista certeza técnica de que la planta puede manejar de forma eficiente esas aguas residuales.
Además, desde el 30 de mayo, la cantidad de sillas en el restaurante deberá ajustarse al aforo máximo establecido por el Ministerio de Salud en el permiso sanitario de funcionamiento: 90 personas al mismo tiempo, incluyendo visitantes y trabajadores.
El Minae se planteó como meta reabrir la visitación en Sirena el 1 de diciembre de 2026, con la planta de tratamiento funcionando adecuadamente. El objetivo de las medidas es salvaguardar la biodiversidad del Parque Nacional Corcovado y la integridad de sus ecosistemas, según indicó el informe.
