
En el país, cada 30 minutos se realiza una transfusión de sangre, lo que evidencia la necesidad permanente que existe en los hospitales.
El Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos de Costa Rica hace un llamado a la población y a las autoridades nacionales para fortalecer la cultura de la donación voluntaria y altruista de sangre, un acto que cada día salva vidas y sostiene la atención de miles de pacientes en el país.
En ese sentido, los especialistas recuerdan que la sangre no se puede fabricar y que es un recurso insustituible, cuya donación depende exclusivamente de la generosidad de las personas donantes.
En Costa Rica, una transfusión se realiza aproximadamente cada 30 minutos, lo que evidencia la necesidad permanente de mantener reservas suficientes y seguras para atender emergencias, accidentes, partos complicados, tratamientos contra el cáncer, enfermedades hematológicas y muchas otras condiciones médicas.
“Desde el Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos instamos al Estado a fortalecer las estrategias de promoción, educación y sensibilización sobre la donación de sangre, incorporando programas permanentes desde las aulas y las comunidades para formar generaciones conscientes de la importancia y la responsabilidad social que este acto representa para la salud pública”, explica la Dra. Ana Lucía Valerín, representante del Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos.
En el marco del Día Nacional del Donante, este 14 de junio, la especialista invita a todas las personas aptas para donar, a acercarse al Banco Nacional de Sangre y a las salas de donación de hospitales públicos y privados del país, al tiempo que recuerda que cada donación representa una oportunidad de vida para un paciente, pero también esperanza para una familia que espera el regreso de su ser querido.
“Donar sangre es un acto silencioso, pero de enorme impacto. Una sola donación puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Por eso, hoy más que nunca, Costa Rica necesita donantes comprometidos, informados y solidarios, pero también, necesita fortalecer la cultura de la donación y seguir trabajando en la educación en salud de las personas, para seguir derribando mitos que todavía persisten sobre este tema”, añade la microbióloga.
En ese sentido, la microbióloga le recuerda a la población lo que debe saber sobre este tema, aclarando los principales mitos que rodean este tema:
- “Donar sangre engorda o adelgaza”: Falso; la donación no produce cambios significativos en el peso corporal.
- “Donar sangre debilita el organismo por mucho tiempo”: Falso; el cuerpo repone rápidamente el volumen de sangre donado y la mayoría de las personas retoma sus actividades normales el mismo día.
- “Puedo contagiarme de alguna enfermedad al donar”: Falso; todo el material utilizado es estéril, desechable y de un solo uso.
- “Donar sangre es doloroso”: Falso; la molestia suele ser mínima y comparable a la de un examen de sangre rutinario.
- “Si tengo tatuajes o piercings nunca podré donar”; Falso; en muchos casos sí se puede donar, siempre que se cumplan los períodos de espera establecidos por las autoridades sanitarias.
- “Mi sangre no es necesaria porque hay muchos donantes”: Falso; la sangre tiene una vida útil limitada y la necesidad de transfusiones es constante.
- “Solo debo donar cuando un familiar o amigo lo necesita”: Falso; la donación voluntaria y regular es la que garantiza reservas suficientes para atender emergencias en cualquier momento.
- “Las personas mayores no pueden donar sangre”: Falso, la edad por sí sola no impide donar; lo importante es cumplir con los requisitos de salud establecidos.
- “Donar sangre puede afectar mi fertilidad o mi vida sexual”: Falso; no existe ninguna relación entre la donación de sangre y la fertilidad o el desempeño sexual.
