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Foto: Martí Jiménez, presidente de Canatur.

Canatur rechaza propuesta de alcalde de Garabito de crear "zonas de tolerancia" ligadas a la prostitución

La Cámara respondió a la propuesta del alcalde de Garabito, Francisco González, de abrir una discusión sobre drogas, prostitución y un área “permisiva” en Jacó.

La Cámara Nacional de Turismo (Canatur) rechazó cualquier iniciativa que pretenda habilitar, normalizar o promover zonas de tolerancia vinculadas al turismo sexual, la prostitución asociada a la actividad turística o el consumo de drogas en el país.

La posición de la Cámara surge después de que el alcalde de Garabito, Francisco González, planteara abrir una discusión nacional sobre la regulación de drogas y prostitución, y propusiera crear una zona “permisiva” para estas actividades en el cantón.

Canatur sostuvo que ese tipo de propuestas contradice el modelo turístico que Costa Rica ha construido durante décadas, basado en la sostenibilidad, la naturaleza, la hospitalidad, la seguridad, el bienestar, la convivencia familiar y el respeto a las comunidades.

La organización afirmó que el país no puede dar espacio a planteamientos que deterioren su imagen internacional o generen la percepción de que Costa Rica busca atraer visitantes mediante actividades ajenas a los valores de la marca país y del turismo responsable.

“Costa Rica no debe venderse como un destino asociado al turismo sexual ni al consumo de drogas. Nuestro país se ha posicionado ante el mundo por su riqueza natural, su biodiversidad, su paz, su sostenibilidad y su capacidad de ofrecer experiencias auténticas para familias, parejas, grupos, estudiantes, personas adultas mayores y visitantes de todas partes del mundo. Cualquier mensaje que se aparte de esa visión representa un riesgo para la reputación del destino y para el esfuerzo que miles de empresas turísticas realizan todos los días”, señaló el presidente de Canatur, Martí Jiménez.

La discusión se abrió luego de una investigación de Revista Dominical de La Nación sobre el turismo sexual en Jacó, que documentó cómo opera esa actividad alrededor de bares y casinos, así como presuntos vínculos con el crimen organizado.

Durante una sesión del Concejo Municipal de Garabito, realizada el lunes 22 de junio, González afirmó que combatir esas actividades únicamente en el cantón no resolvería el problema, pues, según dijo, podrían trasladarse a otras comunidades. “Discutamos el problema como tiene que ser abiertamente, a este alcalde, a este Concejo y a la comunidad de Garabito no nos tiembla la mano para hablar de esos dos temas y los conocemos bastante bien y sabemos de soluciones también”, manifestó González.

El alcalde también defendió la necesidad de revisar las políticas sobre drogas y prostitución.

“Sectoricemos las actividades y legalicemos también. ¿Cuál es el miedo?. Posiblemente somos el país donde más fácil se consiguen drogas”.

González dijo que presentaría un plan regulador con una zona específica de 70 hectáreas, a la que describió como un área “permisiva” y “24/7”.

En el plan regulador va a venir un área permisiva, área 24/7, 70 hectáreas donde vamos a proponer que se haga lo que les dé la gana, pero que nos dejen el centro más limpio, más para la familia y que la gente que quiera ir a esas 70 hectáreas vaya para allá”.

Canatur reconoció que existen problemas sociales, de seguridad, salud pública y ordenamiento territorial que deben atenderse con seriedad y coordinación institucional, pero rechazó que la solución pase por crear zonas permisivas que puedan interpretarse como una validación de actividades que afectan a las comunidades y al destino turístico.

La Cámara pidió orientar la respuesta hacia el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, la prevención del delito, la protección de personas vulnerables, el combate a la trata de personas y la prevención de la explotación sexual comercial.

El turismo debe generar oportunidades, empleo, desarrollo local y bienestar. Pero ese crecimiento debe estar sustentado en principios éticos. No todo beneficio económico es aceptable si compromete la dignidad de las personas, la seguridad de las comunidades o la reputación internacional de Costa Rica como destino turístico”.

Las declaraciones del alcalde también generaron cuestionamientos dentro del Concejo Municipal. El regidor Néstor Mata planteó que la solución debería pasar por un mayor refuerzo policial, mientras González defendió que el cantón requiere discutir el fenómeno con un enfoque más amplio.