
Instrumentos del mercado de valores que históricamente se percibían como exclusivos de grandes patrimonios quedan al alcance de cualquier persona, desde montos accesibles y con una experiencia diseñada para que invertir no requiera ser un experto.
ARi, la fintech costarricense de cambio de divisas, está oficialmente inscrita ante la Superintendente General de Valores (Sugeval) como puesto de bolsa, convirtiéndose en el primer puesto de bolsa en incorporarse al mercado en casi una década.
Convertirse en puesto de bolsa no es un atajo: es el reconocimiento de años de trabajo dentro del marco regulatorio. Desde su origen, ARi tomó la decisión de crecer dentro de las reglas, un camino más lento y más exigente, pero que construye algo que no se improvisa: la confianza de que detrás de una experiencia digital sencilla hay una entidad seria, supervisada y responsable.
Con esta autorización, ARi es ahora una de las pocas plataformas digitales del país con doble regulación — Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) para cambio de divisas y Sugeval para inversiones — y con esto lanzará su nueva plataforma para invertir: ARi Órbita.

Las primeras personas en registrarse en la lista de espera, disponible en ariari.com, serán las primeras en recibir acceso a Órbita y además recibirán un beneficio exclusivo por ser de los primeros dentro.
El CEO de ARi, Esteban Cervantes, señaló:
Queremos que cualquier persona, sin importar cuánto sabe de finanzas, pueda hacer crecer su plata de forma fácil, rápida y segura."
ARi se ha dado a conocer en Costa Rica por democratizar el tipo de cambio, por lo que con este anuncio consolida una trayectoria construida con disciplina regulatoria y vocación tecnológica, y abre una nueva etapa orientada a abrir el acceso a la inversión al costarricense promedio.
La fintech ubicó una problemática sin atender y decidió responder con una propuesta a la medida del mercado: “Durante décadas, invertir en el mercado de valores ha sido para la mayoría de los costarricenses un mundo percibido como lejano, complejo y reservado para grandes patrimonios”, explican.
La cultura financiera del país avanza, pero todavía una parte mayoritaria de la población no participa del mercado de capitales: no porque le falte capacidad de ahorro, sino porque las barreras de entrada —de conocimiento, de acceso y de confianza— han sido históricamente altas”.
Esa brecha entre personas con capacidad y voluntad de hacer crecer su dinero pero sin una vía simple digital y confiable para hacerlo queda finalmente atendida. Los costarricenses ya no tendrán que dejar sus ahorros inmóviles, expuestos a la pérdida de valor, o realizando operaciones puntuales —como el cambio de divisas— sin un acompañamiento de largo plazo para su patrimonio.
ARi nació observando precisamente ese problema. Como casa de cambio, resolvió con agilidad y transparencia una necesidad concreta: operar en divisas de forma simple y desde el celular. Pero el verdadero reto del costarricense no es solo mover su dinero hoy — es hacerlo crecer y protegerlo a lo largo de los años. Y ese reto exigía dar un paso más grande.
Por ese motivo ARi ya no solo es una casa de cambio, es también un puesto de bolsa, que podrá acompañar a los costarricenses en todo el ciclo de su patrimonio: desde cambiar monedas hasta invertir, diversificar y hacer crecer sus ahorros.
Nuestra propuesta de valor evolucionó de "te ayudo a mover tu dinero" a "te ayudo a construir tu futuro financiero" — todo desde el celular, con la experiencia digital y la accesibilidad que caracterizan a ARi”.
Nueva etapa
Con este paso ARI pasa a ofrecer:
- Un portafolio de productos más amplio: del cambio de divisas a portafolios de inversión diversificados.
- Automatización inteligente: soluciones como ARi Órbita, su nueva plataforma de inversiones, que ajusta la estrategia de inversión a la etapa de vida y el horizonte de cada persona, sin que el cliente deba dominar la técnica financiera.
- Transparencia y protección: los activos de los clientes quedan sujetos a las salvaguardas y supervisión del mercado de valores costarricense.
La operación de divisas (FX) no desaparece: sigue siendo un pilar del negocio y se complementa con la nueva oferta de inversión, dentro de una propuesta cada vez más integral.
¿ Qué significa esto para el mercado costarricense?
Que ARi sea el primer puesto de bolsa incorporado en una década es una señal de vitalidad. Demuestra que la innovación digital puede revitalizar un mercado tradicional y que sí es posible entrar con seriedad cumpliendo cada uno de sus exigentes requisitos. Un nuevo participante trae competencia sana y, sobre todo, la posibilidad de atraer a costarricenses que hoy no invierten porque sentían que el mercado de valores no era para ellos. ARi entiende esto como un beneficio para todo el ecosistema. Si se amplía la base de inversionistas del país, el mercado se profundiza y la cultura financiera del costarricense madura.
Los cuatro pilares de ARi
Para la comunidad de ARinautas — como ARi llama a sus clientes — esto se traduce en la tranquilidad de saber que su patrimonio está respaldado por las mismas garantías que rigen al mercado de valores costarricense. Esa confianza se sostiene en cuatro pilares:
- Producto digital primero: una experiencia pensada para el costarricense que vive en el celular, simple y automatizada.
- Disciplina regulatoria: la convicción, desde el primer día, de crecer dentro del marco supervisado.
- Cercanía con el cliente: los ARinautas no son una métrica, sino el centro de cómo ARi diseña e itera su producto.
- Visión de largo plazo: una compañía construida con paciencia, reinvirtiendo en licencias, tecnología y talento.
La meta es clara: convertirse en la puerta de entrada al mercado de valores para el costarricense promedio. Que cuando alguien piense en invertir — sin importar su edad ni su patrimonio — piense en ARi.
