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Acuerdos que construyen país

Costa Rica enfrenta una coyuntura decisiva. Los desafíos en infraestructura, competitividad, empleo, vivienda y desarrollo social exigen mucho más que diagnósticos: requieren acuerdos, visión compartida y capacidad de ejecución. Ningún sector, por sí solo, podrá responder a las necesidades del país ni acelerar el progreso que las personas costarricenses esperan.

Hoy más que nunca, necesitamos construir puentes entre el sector público y el sector privado. Carreteras de diálogo que permitan avanzar con claridad y confianza. Edificaciones de consenso que se sostengan sobre bases sólidas de transparencia, respeto y objetivos comunes. Desde la Cámara Costarricense de la Construcción creemos firmemente que las alianzas entre el Estado y la empresa privada son indispensables para impulsar el desarrollo nacional.

El país enfrenta decisiones importantes y urgentes. Resolverlas demanda liderazgo, apertura y capacidad de construir acuerdos. Y en esa agenda, la infraestructura debe ocupar un lugar central.

El Programa Estado de la Nación (PEN) 2025 estima que los costos asociados a las problemáticas de transporte equivalen al 1,58% del Producto Interno Bruto (PIB) y que, al concentrarse en la Gran Área Metropolitana, superan el 4% del PIB. Detrás de esos números hay tiempo perdido, mayores costos logísticos, menor competitividad y oportunidades que el país deja escapar todos los días.

La construcción continúa siendo un sector estratégico para la economía nacional por su capacidad de generar empleo, inversión y encadenamientos productivos. Las perspectivas para 2026 y 2027 apuntan a una recuperación del sector, impulsada principalmente por la inversión privada. Esta realidad evidencia la necesidad de fortalecer la inversión pública y acelerar proyectos estratégicos de infraestructura que permitan complementar el dinamismo del sector privado, cerrar brechas históricas y generar un crecimiento más equilibrado y sostenible para Costa Rica.

La infraestructura debe entenderse como una inversión estratégica para el desarrollo nacional: cada carretera, puente, escuela, hospital, puerto o proyecto habitacional genera empleo, dinamiza la economía y mejora las condiciones de vida de las personas.

Aquí es donde la articulación entre el Gobierno y el sector privado se vuelve determinante: Costa Rica necesita acelerar proyectos, modernizar procesos y generar condiciones que permitan ejecutar obras con mayor eficiencia y visión de largo plazo. Eso solo será posible mediante una relación basada en confianza, diálogo técnico y objetivos compartidos.

Las alianzas público-privadas deben verse como herramientas estratégicas para cerrar brechas históricas y responder con mayor rapidez a las necesidades del país. La experiencia internacional demuestra que cuando existe coordinación entre sectores, los proyectos avanzan, la inversión crece y las oportunidades llegan a más personas.

Costa Rica tiene el talento, la capacidad empresarial y la institucionalidad democrática para dar ese paso. Lo que necesitamos es fortalecer los espacios de entendimiento y asumir que el desarrollo nacional debe estar por encima de cualquier diferencia.

Desde la Cámara Costarricense de la Construcción reiteramos nuestra disposición a aportar conocimiento técnico y participar activamente en las conversaciones que permitan impulsar proyectos estratégicos para el país. Las naciones que prosperan no son aquellas donde los sectores trabajan por separado, sino las que entienden que el verdadero progreso se construye juntos. Y Costa Rica merece ese futuro.