Camara Nacional de Transportes llama a un esfuerzo conjunto para hacer frente a la problemática.
Más de 50 toneladas de basura al mes son recolectadas dentro de los autobuses en Costa Rica, una cifra que evidencia la magnitud de una problemática que impacta directamente la calidad del servicio de transporte público, señaló la Camara Nacional de Transportes (Canatrans).
Se trata de residuos generados por los propios usuarios, lo que obliga a las empresas autobuseras a reforzar sus procesos de limpieza, separación de desechos y control sanitario en todas las rutas del país. En ese contexto, las empresas adoptaron programas donde reciclan y hacen una separación de los residuos que los usuarios dejan en las unidades.
Por ejemplo, entre los casos más destacados están la empresa Metrocoop, así como Transportes 205, ambas con Bandera Azul Ecológica. Solo en estas empresas, se reporta la gestión anual de:
- 10.543 kilos de residuos sólidos no valorizables.
- 4.867 kilos de residuos reciclados.
Es decir, por mes es más de una tonelada de basura lo que se recolecta en los buses de Hatillo y Alajuelita. Paralelamente, en Autotransportes Desamparados recolectan casi 2 toneladas por mes. Según Gabriel Bermúdez, gerente de la empresa, el trabajo es realmente arduo ya que además de la basura los usuarios dejan comida y eso provoca la aparición de la cucaracha alemana.
El manejo de residuos dentro de las unidades es un trabajo exigente. No se trata solo de basura común, sino también de restos de comida, lo que puede generar condiciones para la aparición de plagas. Esto obliga a reforzar constantemente las labores de limpieza".
El problema es a nivel nacional, no sólo en la GAM. En Transportes del Atlántico Caribeño S.A. (Traacasa) reportan el mismo comportamiento e incluso situaciones más graves, como el desecho de aparatos electrónicos, e incluso cajas.
Acciones para contrarrestar
Canatrans compartió que las empresas de transporte público cuentan en su mayoría con sistemas de recolección de agua de lluvia, la cual se utiliza para lavar las unidades. Esto reduce en hasta un 40% el consumo de agua en los planteles.
Los buses cada dos días son lavados a nivel general y todas las mañanas salen de los planteles con una limpieza interna. Sin embargo, la cámara señala que para la hora pico de la tarde noche, ya están con basura acumulada.
"Es tanta la suciedad que los choferes entre cada recorrido deben hacer una revisión de las unidades para poder extraer la basura de mayor tamaño y los residuos de comida", puntualizaron.
A esto se suman las fumigaciones mensuales para eliminar todo tipo de plaga, sin embargo, quedan los huevecillos y con los restos de comida vuelve el problema que aqueja a los mismos usuarios.
Para José López, Vicepresidente de Canatrans, es fundamental que exista compromiso por parte de quienes utilizan el transporte público para enfrentar este problema. El sector insiste en que el transporte público es clave para la movilidad del país, pero enfrenta desafíos que también dependen del comportamiento de los usuarios.
