La iniciativa contempla el desarrollo de un laboratorio genético enfocado en resiliencia de polinizadores, conservación de biodiversidad y sostenibilidad ambiental.
Reserva Conchal anunció, en el marco del Día Mundial de las Abejas, el desarrollo de un plan piloto orientado a explorar el potencial de un laboratorio genético de abejas enfocado en fortalecer la resiliencia de los polinizadores frente a los efectos del cambio climático.
La iniciativa forma parte de la estrategia de sostenibilidad del destino turístico y busca integrar ciencia aplicada, conservación de la biodiversidad y educación ambiental.
Como parte de esta primera fase, el proyecto contempla la implementación de un espacio especializado para la inseminación de abejas reina mediante la selección de zánganos con características genéticas deseables. El objetivo es evaluar alternativas para fortalecer las poblaciones de Apis mellifera presentes en los apiarios del destino, promoviendo colonias con mayor capacidad de adaptación a enfermedades y condiciones climáticas extremas.
El proyecto surge de una alianza entre Reserva Conchal, Blue Zones y Mieles Nicoyanas, organizaciones que aportan experiencia técnica y conocimientos en apicultura para desarrollar un modelo alineado con objetivos de conservación y sostenibilidad ambiental.
Actualmente, el apiario del destino cuenta con 50 colmenas y aproximadamente 2.5 millones de abejas que contribuyen a la polinización del bosque tropical seco, considerado uno de los ecosistemas más vulnerables de la región. Según la organización, la presencia de estos polinizadores favorece la reproducción de especies nativas, la regeneración natural del bosque y el mantenimiento de procesos ecológicos esenciales para la biodiversidad local.

A través de este proyecto, Reserva Conchal busca explorar herramientas científicas que complementen los modelos tradicionales de manejo apícola en Costa Rica, con un enfoque orientado a la resiliencia climática y el fortalecimiento de servicios ecosistémicos como la polinización.
La gerente de Sostenibilidad de Reserva Conchal, Gabriela Meza, afirmó:
El fortalecimiento de las poblaciones de abejas es fundamental para la protección de los ecosistemas y la resiliencia ambiental. Con este piloto buscamos explorar cómo la ciencia aplicada puede contribuir a la conservación de polinizadores, entendiendo que las abejas cumplen un rol esencial en la regeneración de los bosques y en el equilibrio de la biodiversidad. Este proceso también nos permitirá generar aprendizajes y continuar desarrollando modelos sostenibles con potencial de impacto positivo a largo plazo”.
La iniciativa se encuentra actualmente en una etapa de aprendizaje y monitoreo, enfocada en identificar comportamientos, niveles de adaptación y características resilientes dentro de las colonias existentes. Los resultados permitirán evaluar oportunidades de mejora y posibles siguientes etapas del proyecto.
Entre las acciones previstas a futuro se incluyen el fortalecimiento del monitoreo técnico, la ampliación del componente educativo y la evaluación del potencial del laboratorio como herramienta de apoyo para la conservación de polinizadores y la sostenibilidad aplicada. A mediano plazo, el proyecto aspira a contribuir al desarrollo de modelos replicables de protección de biodiversidad en Costa Rica.

