Bancada verdiblanca propondrá, en su lugar, una ley de emergencia eléctrica.
La bancada del Partido Liberación Nacional (PLN) votará de manera negativa el proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, que se tramita bajo el expediente 23.414, poniendo cuesta arriba el futuro de la iniciativa, la cual requiere 38 votos a favor en su etapa de segundo debate.
Así lo anunció este lunes por la mañana la bancada verdiblanca en una conferencia de prensa encabezada por su excandidato presidencial, Álvaro Ramos Chaves y el jefe de fracción, Álvaro Ramírez Bogantes.
La decisión surge horas después de que el secretario general del PLN, Miguel Guillén; su movimiento de juventudes, y hasta el excandidato presidencial del Frente Amplio, Ariel Robles Barrantes, pidieran a la bancada legislativa a no votar esta iniciativa, cuyo texto sustitutivo bajo conocimiento del Congreso había sido impulsado por la fracción verdiblanca del anterior período constitucional.
La negativa del PLN se sumará a la ya anunciada por el Frente Amplio y la diputada de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), Claudia Dobles Camargo.
En cambio, la integrante restante del bloque de oposición, Abril Gordienko López, de la Unidad Social Cristiana, envió un vídeo a la prensa expresando reservas sobre el proyecto de ley, aunque su voto se inclinaría a ser afirmativo de la propuesta.
Ramírez afirmó que la fracción tomó la decisión de forma unánime después de analizar el texto del proyecto y la situación energética del país. Según el jefe de bancada, la iniciativa “no consideramos que sea una solución adecuada a los retos que el país tiene” y, por el contrario, “va en la dirección opuesta a lo que necesitamos”.
El país necesita un ICE fuerte, un sistema eléctrico fuerte, y este proyecto lo debilita".
El diputado liberacionista agregó que el PLN sí respalda una modernización del sistema eléctrico, pero no bajo los términos del expediente 23.414. Según sostuvo, la fracción planteará una “ley de emergencia y seguridad energética” para atender el riesgo de racionamientos y aumentos tarifarios que, a juicio de la bancada, enfrenta el país.
Nosotros estamos claros de que hay que modernizar, pero esa modernización no puede ser más parches, tiene que ser una ley marco del sector energético de Costa Rica que realmente responda a los desafíos que el país tiene en ese campo”.
Ramírez expuso tres razones principales para justificar la oposición verdiblanca. La primera, según dijo, consiste en que el proyecto rompe el principio de solidaridad del sistema eléctrico costarricense. El jefe de fracción afirmó que el modelo vigente permitió al país alcanzar una cobertura superior al 99%, mantener una alta participación de energía renovable y evitar apagones durante décadas.
Estamos convencidos de que este proyecto esencialmente privilegia la reducción de las tarifas para los grandes consumidores, a costillas de las tarifas de las familias y pequeñas empresas. Esa es una ruptura absoluta del principio de solidaridad en el modelo eléctrico, y ante eso estamos completamente opuestos”.
La segunda razón, según Ramírez, radica en que el proyecto “desmantela funciones esenciales” del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). El legislador sostuvo que la modernización del sector no debe partir del debilitamiento de la institución, sino de su fortalecimiento y del apoyo a las demás empresas que operan dentro del sistema.
Liberación Nacional está aquí para defender al ICE y vamos a defenderlo de manera absolutamente firme y estamos convencidos de que es un ICE fuerte y no uno débil lo que Costa Rica necesita hoy”.
Como tercer punto, Ramírez cuestionó que la propuesta no entregue herramientas suficientes a las cooperativas de electrificación rural, a la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), a la Junta Administrativa del Servicio Eléctrico Municipal de Cartago (JASEC) y a la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) para ampliar la generación renovable.
Nuestra posición es clara: primero, la gente. Protección real para los hogares, las pymes, los sectores productivos. Modernización eléctrica, sí. Desmantelamiento del ICE, no. Y cambios que debiliten el sistema público y cooperativo, jamás”.
La fracción también vinculó su rechazo al proyecto con lo que calificó como un riesgo de “tormenta perfecta” en materia eléctrica. Ramírez señaló que el país enfrentaría en los próximos dos años una combinación de menor disponibilidad de agua para generación hidroeléctrica, aumentos en el precio internacional de los combustibles y decisiones operativas del ICE que, según dijo, podrían presionar las tarifas y la seguridad del suministro.
El jefe de fracción mencionó el fenómeno de El Niño, la crisis internacional en Irán y la salida temporal de cuatro plantas del sistema eléctrico, incluida la planta hidroeléctrica Reventazón. Además, criticó la compra de una planta térmica por parte del ICE, al considerar que esos recursos debieron orientarse a generación renovable.
Estamos viviendo un momento donde vamos a ver subir el precio de la energía, reducirse la generación hidroeléctrica, y hay una serie de aumentos tarifarios rezagados de periodos anteriores que el ICE va a tener que implementar”.
El excandidato presidencial del PLN, Álvaro Ramos Chaves, también respaldó la decisión de la fracción y afirmó que el país conocía desde la campaña electoral la posibilidad de una crisis energética. Ramos añadió que el Gobierno eligió este momento para “escalar su conflicto con Panamá”, país al que señaló como un actor clave para Costa Rica en materia energética y logística.
Me sorprende que el Gobierno haya sido incapaz de establecer nuevamente canales de diálogo diplomático para resolver este problema antes de que se agrave la situación energética y muchas otras situaciones”.
Ramos pidió al Ejecutivo restablecer las vías diplomáticas con Panamá y adoptar medidas para garantizar energía suficiente y a menor costo en el corto y largo plazo.
Nosotros exhortamos al Gobierno que establezca los canales diplomáticos, que si es necesario se disculpe con el vecino país, y que garantice que tendremos todas las medidas que sean necesarios para tener energía abundante y barata, no solo en el corto plazo sino en el largo”.
La subjefa de fracción del PLN, Iztarú Alfaro, destacó el papel de la Juventud Liberacionista en la discusión interna del partido y afirmó que ese sector abrió un debate ideológico dentro de la bancada. Según dijo, la decisión de votar contra el proyecto se tomó “siempre protegiendo y fortaleciendo el ICE”.
Alfaro explicó que la iniciativa alterna que presentará la fracción buscará establecer medidas extraordinarias, temporales y técnicamente sustentadas para prevenir racionamientos eléctricos, reducir el riesgo de aumentos abruptos en las tarifas, acelerar nueva generación renovable, fortalecer la transmisión eléctrica e impulsar almacenamiento energético.
Buscamos son medidas extraordinarias, temporales y técnicamente sustentadas para prevenir racionamientos eléctricos. Reducir el riesgo de aumentos abruptos en las tarifas eléctricas, acelerar nueva generación renovable de energía, fortalecer la transmisión eléctrica, impulsar almacenamientos energéticos, proteger a los hogares, a las pymes y a los sectores productivos, respaldar financieramente al ICE, a las cooperativas de electricidad rural, a JASEC y a la ESPH, y garantizar la continuidad del servicio eléctrico como condición esencial para la estabilidad económica del país”.
La decisión del PLN deja al expediente 23.414 sin el respaldo necesario para alcanzar la mayoría calificada, mientras el Gobierno y las cámaras empresariales mantienen presión para avanzar con la reforma.
