
La humedad propia de la temporada lluviosa favorece la proliferación de parásitos en mascotas y hogares.
Con la llegada de la temporada de lluvias en Costa Rica, aumentan las condiciones ambientales que favorecen la proliferación de parásitos externos como pulgas y garrapatas, representando un riesgo creciente para la salud de perros, gatos y sus familias. La combinación de humedad y temperaturas cálidas crean el entorno ideal para su reproducción y permanencia, tanto en exteriores como dentro de los hogares.
Este contexto cobra especial relevancia desde la salud pública. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 17% de las enfermedades infecciosas a nivel global son transmitidas por vectores, incluyendo parásitos como las garrapatas, lo que refuerza la importancia de la prevención en animales de compañía en los hogares costarricenses.
En nuestro país, donde el clima tropical húmedo predomina durante gran parte del año, el riesgo de infestaciones aumenta significativamente en la temporada lluviosa. Parques, jardines y áreas verdes se convierten en puntos críticos de exposición, mientras que las pulgas pueden alojarse en alfombras, camas y muebles, facilitando su propagación dentro del hogar. Esto significa que, aunque la mascota permanezca en casa, el riesgo está presente a menos que se tomen medidas preventivas adecuadas.
“Durante la temporada de lluvias, la exposición a pulgas y garrapatas aumenta significativamente, incluso en mascotas que permanecen dentro del hogar. Hoy existen innovaciones con esquemas de protección de mayor duración y efectividad, con opciones de tratamiento que van desde que un mes hasta un año. Por eso, la prevención continua es clave para proteger no solo a los animales, sino también a las familias”, afirmó Audrey Kauffmann, gerente comercial de la Unidad de Animales de Compañía en MSD Animal Health en América Central, Caribe y Ecuador (CENCA EC).
El impacto de estos parásitos va más allá de la molestia visible. Las pulgas pueden causar dermatitis, anemia en infestaciones severas y transmitir parásitos intestinales, mientras que las garrapatas son vectores de enfermedades como la ehrlichiosis y la anaplasmosis, que pueden afectar tanto a los animales como, en algunos casos, a las personas.
En este contexto, la prevención continua se convierte en una necesidad para proteger el bienestar integral del hogar.
Ante este escenario, especialistas recomiendan implementar medidas preventivas constantes como son la vacunación, la desparasitación externa e interna, la limpieza frecuente de los espacios donde habitan las mascotas y la revisión periódica de su pelaje, especialmente después de actividades al aire libre.
“En MSD Animal Health promovemos la medicina preventiva como un pilar fundamental del bienestar animal. Proteger a las mascotas frente a parásitos como pulgas y garrapatas no solo mejora su calidad de vida, sino que también contribuye a la salud y seguridad de las familias”, concluyó Kauffmann.
