
Las mujeres reciben solo el 6% de la inversión privada en salud, a pesar de que representan casi la mitad de la población mundial, según el Women’s Health Investment Outlook 2026 del Foro Económico Mundial, publicado en colaboración con BCG.
La salud de las mujeres recibe una fracción limitada del 6% de la inversión privada en el sector salud, a pesar de que representan casi la mitad de la población mundial. De ese porcentaje, el 90% se concentra únicamente en tres áreas: cánceres femeninos, salud reproductiva y salud materna, dejando sin suficiente capital otras condiciones de alta carga y prevalencia que afectan a las mujeres de manera única, diferente o desproporcionada.
Los países de ingresos bajos y medios son los más afectados por esta brecha de financiación.
Esto no solo pone en riesgo la salud de las mujeres, sino que también representa una oportunidad económica desaprovechada. Estas fueron algunas de las principales conclusiones del primer Women's Health Investment Outlook del Foro Económico Mundial, desarrollado en colaboración con Boston Consulting Group (BCG), cuyo objetivo fue comprender mejor el panorama de inversión y las oportunidades en la salud de las mujeres.
Una oportunidad de más de USD 100.000 millones
Las mujeres viven más que los hombres, pero pasan un 25% más de tiempo en mala salud o con discapacidad, lo que refleja el impacto acumulado de condiciones que afectan a las mujeres de manera única (biológicamente específica), diferente (con síntomas o progresión de la enfermedad distintos) o desproporcionada (con mayor incidencia que en los hombres). Esto deteriora no solo el bienestar, sino también la participación en la fuerza laboral.
“Durante mucho tiempo, la salud de los hombres ha sido la base predeterminada para la investigación y el desarrollo de productos, con estándares clínicos, diseños de ensayos e innovación calibrados principalmente según la fisiología y las necesidades masculinas”, afirmó Shyam Bishen, jefe del Centro de Salud y Atención Sanitaria del Foro Económico Mundial. “Este enfoque deja sistemáticamente de lado las condiciones que afectan a las mujeres de manera única, diferente o desproporcionada, dejando áreas críticas subfinanciadas, poco investigadas y con baja atención”.
Áreas de alta prevalencia siguen sin financiación suficiente
El enfoque limitado de la inversión en salud de las mujeres ha provocado que otras condiciones altamente prevalentes que afectan a las mujeres y ejercen una presión significativa sobre los sistemas de salud hayan estado subfinanciadas durante años.
Entre ellas se encuentran:
- Enfermedad cardiovascular.
- Osteoporosis.
- Menopausia.
- Alzheimer.
Según el reciente informe de BCG, solo estas cuatro áreas representan más de 100.000 millones de dólares en mercado potencial para 2030, si todas las mujeres recibieran el estándar adecuado de atención.
Otras áreas poco representadas que afectan a las mujeres de manera específica, como endometriosis, síndrome de ovario poliquístico (SOP) y salud menstrual, afectan a decenas de millones de mujeres, pero reciben menos del 2% de la inversión en salud femenina, señala el informe.
Impulso creciente para la inversión en salud de las mujeres
El informe también identifica varias áreas donde la actividad actual y las condiciones de crecimiento muestran que están listas para recibir inversión:
- Terapias contra cánceres femeninos.
- Atención médica virtual para mujeres y gestión de beneficios.
- Monitoreo remoto de la salud materna.
- Plataformas de salud mental enfocadas en mujeres.
- Servicios de bienestar y longevidad diseñados específicamente para mujeres.
- Dispositivos wearables y plataformas para la salud metabólica femenina.
“Cerrar la brecha de inversión en salud de las mujeres no es solo una cuestión de equidad, sino una oportunidad económica concreta. Existe un potencial significativo para redirigir capital hacia áreas subatendidas, impulsar innovación y mejorar resultados en salud con impacto directo en productividad y crecimiento”, señaló Juliana Sguerra, Managing Director & Partner de Boston Consulting Group.
Cómo acelerar la inversión
- Ampliar la base de evidencia científica en salud femenina.
- Aumentar la transparencia sobre resultados clínicos y retornos económicos.
- Reducir riesgos de inversión mediante financiamiento combinado entre fuentes públicas, privadas y filantrópicas.
- Incentivar a empresas de sectores relacionados a expandirse hacia la salud de las mujeres.
- Ampliar los sistemas de reembolso de tratamientos.
- Modernizar los marcos regulatorios para reducir barreras de entrada a nuevas iniciativas.
“En América Latina, donde las brechas de acceso y financiamiento siguen siendo relevantes, avanzar en este frente puede generar mejoras sustanciales en bienestar, participación laboral y desarrollo económico. Es una oportunidad clara para que el sector público y privado aceleren este cambio”, agregó Sguerra.
