
Escalar nuevas tecnologías de pago tiene importantes desafíos. Hacerlo exige generar confianza entre compradores y vendedores, así como entre pagadores y beneficiarios, a una escala verdaderamente ubicua. Esa confianza se construye con el tiempo y se sustenta en un conjunto complejo e interconectado de capacidades que, en conjunto, permiten ofrecer seguridad, confiabilidad, protección, prevención del fraude, resolución de disputas, facilidad de uso e innovación constante.
Para que las stablecoins cumplan un papel dentro de la próxima generación de infraestructura global de pagos digitales, deben existir tres capas fundamentales:
Primero: la capa tecnológica. Debe existir una base técnica robusta, escalable, flexible y abierta, capaz de ejecutar transacciones de forma segura a una velocidad y escala extraordinarias, con tolerancia cero ante fallos, vulneraciones o brechas de seguridad. Los avances en la tecnología blockchain han aportado soluciones prometedoras a este desafío.
Segundo: la capa de reservas. Debe existir confianza en el valor y la estabilidad del medio de intercambio. Las stablecoins reguladas y respaldadas por reservas ofrecen una solución a este problema.
Tercero: la capa de interfaz. Debe existir una capa de interfaz ubicua en la que los participantes realmente quieran participar:
- Esta capa debe ofrecer confianza, reglas, estándares, seguridad y un valor significativo para las partes en ambos lados de cada transacción.
- Debe poder escalar para abarcar a miles de millones de participantes finales.
- Debe proporcionar un mecanismo fácil y conveniente para que los usuarios conviertan el valor recibido a la moneda fiduciaria de su elección; es decir, los usuarios deben poder utilizar ese valor en los lugares donde pueden y quieren usarlo.
La infraestructura de stablecoins, por sí sola, no ofrece una solución visible para esta última capa y, sin una respuesta a ese problema, las stablecoins no lograrán materializar la aspiración de convertirse en un medio de intercambio de valor de uso masivo.
Sin duda, se utilizarán para resolver problemas de pago específicos, impulsar soluciones de circuito cerrado y servir como infraestructura subyacente para el movimiento mayorista de dinero y los mercados de capitales, pero no escalarán en los pagos de consumo generalizado.
Visa ayudará a resolver este problema. Visa ha construido la versión más escalada, segura, confiable y reconocida del mundo de esta tercera capa. Además, hemos invertido miles de millones para adaptarla con el tiempo, haciéndola cada vez más independiente del medio de intercambio subyacente y facilitando una integración ágil y flexible para todas las partes dentro del ecosistema Visa.
A través de la combinación de nuestra infraestructura, nuestros servicios y nuestra conectividad, ofrecemos experiencias de pago digital fluidas y seguras para miles de millones de compradores y vendedores en todo el mundo, con niveles inigualables de escala, confiabilidad y seguridad. A esta poderosa combinación la llamamos Visa as a Service stack.
Desde los comercios más pequeños hasta los bancos y corporaciones más grandes, el mundo recurre a la plataforma de Visa cuando necesita escalar soluciones de pago. Y los socios nativos del ecosistema cripto no son la excepción. Desde hace años, colaboramos con las principales plataformas y actores de stablecoins y criptomonedas para brindarles acceso a la infraestructura de Visa y a la hiperescala en pagos que esta permite.
Desde 2020, hemos facilitado casi 95 mil millones de dólares en compras de criptomonedas y más de 25 mil millones de dólares en gasto con criptomonedas; en conjunto, eso representa más de 100 mil millones de dólares en flujos.
¿Pero cuál es realmente el problema que resuelven las stablecoins?
Los consumidores y las empresas de todo el mundo consideran sus 4.800 millones de credenciales Visa y los casi 14.000 millones de tokens digitales Visa como la mejor manera de pagar y recibir pagos de cualquier persona, en cualquier lugar. Nuestra plataforma ofrece experiencias de pago casi mágicas, y seguimos invirtiendo constantemente para que sea la forma más avanzada, segura y conveniente de pagar.
Los usuarios de Visa no necesitan hacerse preguntas como estas antes de realizar una compra:
- ¿Este comercio aceptará mi pago?
- ¿Necesito una billetera especializada para pagar?
- ¿Mi billetera tiene saldo en el tipo correcto de moneda y estoy en la blockchain adecuada?
- ¿Cuánto me costará el gas de esta transacción?
- ¿Tendré privacidad? Una vez que compre algo a un comercio, ¿todo el mundo podrá ver todas mis transacciones y mi dirección sin mi permiso?
- ¿Recibiré mis recompensas?
- ¿Cómo accedo a mi línea de crédito?
- ¿Con quién hablo si tengo un problema?
- ¿Es seguro?
La gran mayoría de los consumidores y las empresas seguirán pagando en moneda fiduciaria y disfrutando de los beneficios de sus credenciales Visa. Lo mismo puede ocurrir con soluciones impulsadas por stablecoins que se conecten a la plataforma de Visa.
Entonces, volvamos al problema que las stablecoins sí pueden resolver. Para un subconjunto de casos de uso, especialmente en mercados emergentes, las stablecoins siguen representando una oportunidad importante. En particular:
- Cuando los usuarios desean mantener dólares estadounidenses, pero no tienen un acceso sencillo a ellos.
- Cuando la moneda fiduciaria local es altamente volátil.
- En ciertos casos de movimiento transfronterizo de dinero, como remesas o pagos B2B.
Vemos estos casos de uso como nuevos flujos que hoy todavía no atendemos por completo, lo que nos ofrece una vía para hacer crecer nuestro negocio. En este ámbito, planeamos desplegar la potencia de la plataforma Visa en colaboración con socios y plataformas nativas de stablecoins, así como con nuestras instituciones financieras asociadas.
Es menos evidente que los consumidores y las empresas, en mercados desarrollados como Estados Unidos, vayan a optar por pagar con stablecoins, ya que ya existe una amplia variedad de opciones competitivas para pagar con “dólares digitales” directamente desde una cuenta bancaria.
Regulaciones como la Ley GENIUS en Estados Unidos aportan la claridad regulatoria específica y adecuada que las stablecoins necesitan, abriendo una posible vía para una adopción más amplia.
Visa ya participa de manera muy activa en el espacio de las stablecoins a través de diversas soluciones, entre ellas:
- El despliegue de credenciales Visa y tokens Visa para conectar plataformas de stablecoins y cripto, así como a sus usuarios, con monedas fiduciarias y con nuestra red global.
- La liquidación nativa con stablecoins.
- La habilitación de soluciones de movimiento transfronterizo de dinero sobre infraestructura de stablecoins.
- La entrega de soluciones de dinero programable para nuestros clientes.
- Y mucho más que actualmente está en desarrollo.
Por supuesto, alcanzar el verdadero potencial de las stablecoins llevará tiempo, y apenas estamos comenzando.
Estos temas serán parte de la conversación de TicoBlockchain 2026 – Blockchain and Fintech Day, evento coorganizado por la Asociación Fintech Costa Rica y la Asociación Blockchain Costa Rica, que se realizará el 14 de mayo de 2026 en el Hotel Barceló San José. En su sexta edición, el evento reunirá a actores del ecosistema financiero, tecnológico, regulatorio y empresarial para dialogar sobre el futuro de la innovación, blockchain, los activos digitales, las stablecoins, la tokenización y fintech en la región. Desde Visa, extendemos la invitación a sumarse a este espacio de encuentro, intercambio y colaboración multisectorial.
Escrito por: Carlos José Pardo, Gerente General de Visa Costa Rica
