Según señala el informe, China genera admiración y esta vista como líder principal en educación, ciencia, tecnología e inteligencia artificial.
El informe AMLAT Radar 2026: Miradas latinoamericanas sobre Europa y el mundo, muestra que entre 2022 y 2026 en Latinoamérica se registró un desplazamiento gradual de los polos de poder hacia Oriente. Según los resultados China es la única potencia que mejoró su imagen y ha desplazado a Estados Unidos (EE.UU) como modelo de desarrollo preferido (36% elige a China frente a 32% que elige a EE.UU., con una variación de +7 y -13 puntos porcentuales respectivamente).
Adicionalmente, para la población de los países encuestados, China genera admiración y es vista como líder principal en educación, ciencia, tecnología e inteligencia artificial, mientras que la región distingue entre el peso estructural (económico y militar) de Estados Unidos y la evaluación muy severa de su actual liderazgo político, y muestra escaso interés en fortalecer las relaciones con Washington, siendo el presidente Donald Trump uno de los líderes mundiales que más desconfianza genera, especialmente en México y Centroamérica.
El informe es el resultado de una investigación de opinión pública, en la cual se encuesto a personas de 10 países latinoamericanos desarrollada, por la Friedrich-Ebert-Stiftung (FES), el grupo Diálogo y Paz y la revista Nueva Sociedad, con implementación metodológica a cargo de Latinobarómetro bajo la dirección de Marta Lagos
Según detalla el informe, desde "la perspectiva de los latinoamericanos, la proyección de la influencia mundial en los próximos cinco años ubica a China en primer lugar, seguida de Estados Unidos, ambos en condiciones de relativa paridad, aunque el último con valoraciones más heterogéneas según los países. Por su parte, la Unión Europea queda relegada al tercer lugar, pero con relevancia focalizada en algunos países".
En el caso de Costa Rica, al preguntarle a las personas ¿cuáles países cree usted que serían el mejor modelo de desarrollo para su país? los resultados muestran que el grupo más grande de personas (38,7%) mencionó a Estados Unidos, seguido de cerca por China (36,8%), Japón (36,1%), Canadá (35,6%) y Alemania (32.2%). Mientras que los países que menos menciones recibieron fueron Rusia (6,5%) e India (2,8%).
El informe señala que las sociedades latinoamericanas rechazan la idea de una nueva guerra fría entre Estados Unidos y China, valoran la diversificación de vínculos sin alineamientos y asignan funciones diferentes a cada socio: Europa es socio preferido en la protección del medio ambiente (39%) y la lucha contra la pobreza y la desigualdad (32%), Estados Unidos en primer lugar en el combate al narcotráfico (55%) y China en la tecnología digital (67%) y en comercio e infraestructura (49%). Pese a sentirse bajo presión externa para tomar partido, la ciudadanía muestra buena disposición hacia los vínculos tanto con Europa como con China, y busca ampliar sus márgenes de maniobra en un escenario cada vez más incierto.
Adicionalmente, se destaca que las personas de Latinoamérica atribuyen a su región una importancia considerable y proyectan que su peso crecerá en los próximos cinco años, pero añade:
Esa autoconciencia convive con una fuerte fragmentación: ni en la agenda global ni en las prioridades regionales aparece un orden compartido de preocupaciones. La pobreza encabeza el cuadro general, seguida por la inseguridad ligada al narcotráfico y al crimen organizado, el estancamiento económico y el desempleo, pero el peso de cada problema cambia según el país".
Fuente: AMLAT Radar 2026.
El informe explica que la agenda de desafíos que perciben las poblaciones latinoamericanas, se incluye en un marco más amplio
de posibilidades de inserción internacional en función del margen de autonomía que perciben para sus países, y añade:
Lo que se observa es una marcada inclinación a soluciones tangibles, propia de los contextos restrictivos y/o volátiles. Este patrón se expresa en tres opciones no excluyentes: la apuesta por el comercio, la percepción de la presión por el alineamiento y el bajo compromiso con los valores democráticos como condicionalidad de relacionamiento externo".
El informe completo, así como la plataforma para visualizar los datos, puede accederse desde este enlace.
