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Gobierno prepara plan de contingencia ante El Niño tras aumento en proyección de impacto climático

El IMN prevé reducciones de lluvia de hasta 50% en Guanacaste, temperaturas hasta 2 °C más altas y efectos durante el segundo semestre de 2026 e inicios de 2027.

El Gobierno de la República prepara un plan de contingencia ante el fenómeno de El Niño, luego de que el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) actualizara sus proyecciones y advirtiera un escenario más severo para el segundo semestre de 2026.

La activación del equipo interinstitucional fue anunciada por la presidenta Laura Fernández Delgado el pasado 15 de mayo, durante la celebración del Día del Agricultor, en Cartago. En esa actividad, la mandataria indicó que instruyó al presidente ejecutivo de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) para integrar de inmediato la comisión encargada de dar abordaje al fenómeno.

Fernández señaló entonces que ya estaba activo un equipo de trabajo con participación del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), la CNE, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y el Ministerio de Salud, para empezar a diseñar planes de contingencia frente a los efectos del fenómeno.

El Niño viene bravo y tenemos que estar juntos y preparados para enfrentarlo”.

El anuncio cobró mayor relevancia durante la última semana, luego de que distintas actualizaciones del IMN elevaran la magnitud esperada del impacto climático. En abril, el IMN había advertido que Costa Rica podría enfrentar un desarrollo fuerte de El Niño durante el segundo semestre de 2026, con déficits de lluvia estimados entre 10% y 30% a nivel nacional.

Sin embargo, el escenario actualizado en mayo apunta a condiciones más secas y cálidas. La semana pasada, en declaraciones a El Observador, Karina Hernández, de la Unidad de Climatología del Instituto Meteorológico Nacional (IMN) y directora de la Comisión Consultiva del Fenómeno ENOS (Coenos), informó que el Sistema de Alerta Temprana del ENOS (SAT-ENOS) pasó de vigilancia a advertencia, lo que implica un aumento en la certeza sobre el desarrollo del fenómeno.

Además, explicó a ese medio que los efectos comenzarían a sentirse desde junio y podrían extenderse hasta inicios de 2027.

Ya la incertidumbre respecto a si se iba a dar o no El Niño desapareció. Ahora estamos muy claros en que va a presentarse una fase El Niño a nivel nacional”.

Guanacaste tendría la mayor reducción de lluvias

El director del IMN, Werner Stolz España, explicó en el programa Nuestra Voz, de Amelia Rueda, que el fenómeno ya se encuentra en desarrollo y que las estimaciones apuntan a un evento de intensidad fuerte, caracterizado por un Caribe lluvioso y un Pacífico seco.

La previsión que estamos haciendo es una reducción de hasta 50% en la lluvia en la provincia de Guanacaste, en un 30-40% en el resto de la vertiente del Pacífico. Igual en el Valle Central tendríamos un déficit importante de lluvias (...) Y por otro lado en el Caribe es donde con este tipo de fenómenos regularmente se presentan las lluvias”.

El IMN también prevé aumentos de temperatura. En el Pacífico Norte, el incremento podría ubicarse entre 1,5 °C y 2 °C sobre lo habitual. En regiones como el Valle Central, Pacífico Central, Pacífico Sur y Zona Norte occidental, el aumento rondaría entre 1 °C y 1,5 °C.

Coenos realizará gira en zonas vulnerables

Como parte de las medidas preventivas, la Coenos realizará del 25 al 29 de mayo una gira por comunidades del Pacífico Norte y Pacífico Central, regiones que figuran entre las más expuestas a los efectos del fenómeno. Las charlas se desarrollarán en Cañas, Liberia, Nicoya, Nandayure, Cóbano, Miramar y Orotina, con participación de agricultores, asociaciones administradoras de los sistemas de acueductos y alcantarillados comunales (Asadas), comités de emergencia y otros sectores locales.

La Comisión Consultiva Técnica del ENOS está integrada por 10 instituciones, entre ellas el IMN, AyA, ICE, CNE, Instituto Costarricense de Turismo (ICT), MAG, Minae, Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) e Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca).

Según el IMN, estas actividades buscan traducir el pronóstico climático en acciones concretas para comunidades y sectores productivos.

Plan aún no ha sido presentado públicamente

Aunque el Gobierno ya anunció la activación del equipo interinstitucional, el plan de contingencia aún no ha sido presentado públicamente. El Observador publicó este lunes que, consultada por ese medio, la oficina de prensa de la CNE indicó que el plan se encuentra en elaboración y que las medidas serán comunicadas próximamente a la población y a los medios de comunicación.

Se está trabajando. Pronto se le comunicará a la población y a los medios de comunicación las medidas que se tomarán”.

El mismo medio reportó que representantes de sectores agrícolas, ganaderos y lecheros han expresado preocupación por la falta de lineamientos concretos para prepararse ante los posibles impactos del fenómeno sobre cultivos, pastos, disponibilidad de agua, alimentación animal y costos de producción.

Entre los riesgos señalados por autoridades técnicas y sectores productivos figuran afectaciones en agricultura, abastecimiento de agua, generación eléctrica, incendios forestales fuera de temporada, producción de leche y carne, disponibilidad de pastos y aumento de costos para productores.

NOAA proyecta alta probabilidad de permanencia hasta 2027

El escenario local coincide con las proyecciones internacionales sobre el fenómeno.

Según reportó CRHoy con base en la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), existe un 82% de probabilidad de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio de 2026, mientras que la probabilidad de que se mantenga entre diciembre de 2026 y febrero de 2027 asciende a 96%.

CRHoy también indicó que el IMN considera prematuro afirmar si Costa Rica enfrentará o no un “Súper El Niño”. El término se utiliza en algunos espacios divulgativos para referirse a eventos extraordinariamente intensos, pero no corresponde a una categoría técnica oficial usada por el IMN para comunicar el escenario nacional.

Las autoridades meteorológicas han insistido en que, más allá de la intensidad máxima que alcance el fenómeno, uno de los principales factores de riesgo será la duración de las condiciones secas y cálidas.

Hernández dijo a El Observador que eventos prolongados, como el fenómeno de El Niño registrado entre 2014 y 2016, fueron los que generaron los impactos más severos en Costa Rica.

La intensidad importa, pero lo que más afecta a la población es cuánto tiempo se sostienen las condiciones secas y cálidas. Estamos previendo que este año inicie en junio y sus efectos se puedan mantener hasta febrero del 2027”.