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Fertipel: "Fertilizantes hechos en Costa Rica plantean una respuesta local ante presión internacional sobre insumos agrícolas"

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Contexto internacional evidencia la vulnerabilidad del agro ante la dependencia de insumos importados.

Las recientes tensiones internacionales como conflictos geopolíticos, crisis energéticas, rutas marítimas vulnerables y variaciones abruptas en los precios así como la volatilidad en los mercados globales han vuelto a generar una preocupación estratégica para el sector agro, la fuerte dependencia de fertilizantes importados y su impacto directo en la producción de alimentos.

En ese contexto, Fertipel, empresa costarricense ubicada en Aguas Zarcas de San Carlos, plantea una alternativa nacional basada en economía circular: producir fertilizantes organominerales microbiológicos utilizando materias primas locales, como gallinaza compostada y carbón vegetal obtenido de residuos agroindustriales.

La iniciativa busca abrir una discusión nacional sobre resiliencia agrícola, salud de los suelos y reducción de la dependencia de insumos importados, sin plantear una sustitución inmediata de los fertilizantes convencionales, sino una alternativa complementaria para fortalecer al productor nacional.

De acuerdo con Juan Sauma, representante de Fertipel, la volatilidad internacional puede golpear directamente al productor nacional y, eventualmente, trasladarse al consumidor mediante mayores costos de producción de alimentos.

Costa Rica debe empezar a ver los fertilizantes no solo como un insumo agrícola, sino como un asunto de seguridad alimentaria. Cuando un conflicto a miles de kilómetros puede afectar el costo de producir alimentos en el país, queda claro que necesitamos fortalecer soluciones locales”.

Una respuesta local a un desafío global

El aumento en los costos de fertilización impacta directamente toda la cadena agrícola: mayores gastos para el productor, presión sobre la productividad y eventualmente posibles incrementos en el precio de los alimentos para el consumidor. Ante este panorama, Fertipel busca insertarse en esa discusión como un caso de innovación nacional. Su propuesta combina materia orgánica y componentes minerales para ofrecer una alternativa complementaria a los esquemas tradicionales de fertilización, con énfasis en recuperación de suelos, uso eficiente de nutrientes y aprovechamiento de residuos locales.

La empresa considera que producir fertilizantes en Costa Rica, con materia prima costarricense, representa no solouna decisión ambiental, sino también económica y estratégica para el país. No se trata únicamente de reducir importaciones, sino de construir más resiliencia para el productor nacional ante factores externos que no controla.

“Costa Rica tiene productores, materia prima, conocimiento e industria para construir soluciones propias. La pregunta es si vamos a seguir dependiendo casi por completo de insumos importados o si vamos a fortalecer alternativas nacionales que le den más estabilidad al productor”, indicó el vocero.

Menos dependencia, más resiliencia para el productor

Además de reducir vulnerabilidades ante factores externos, Fertipel sostiene que el aprovechamiento de residuos agroindustriales puede generar empleo rural, fortalecer encadenamientos productivos y aportar a una agricultura más sostenible.

La empresa enfatiza que la transición hacia modelos más resilientes debe realizarse de manera gradual, técnica y complementaria a los esquemas tradicionales de fertilización.

Fertipel sostiene que Costa Rica puede avanzar hacia una mayor soberanía de insumos agrícolas sin abandonar la productividad que requiere el sector. Para ello, el país necesita promover innovación, investigación aplicada, encadenamientos locales y alternativas que complementen los modelos actuales de fertilización.

“Fertipel nace de una idea sencilla: lo que antes era residuo puede volver al suelo como nutrición. En un mundo donde los fertilizantes dependen de guerras, barcos, energía y rutas internacionales, producir localmente es una decisión ambiental, económica y alimentaria”, concluyó el vocero.