Imagen principal del artículo: Embajada del Japón realizó plantaciones de árboles sobrevivientes al bombardeo atómico en alianza con la Universidad de Costa Rica
Foto: Embajador Ishibashi junto a autoridades del Jardín Lankester, escuela de biología de la UCR, representantes de la Cancillería y medios de comunicación.

Embajada del Japón realizó plantaciones de árboles sobrevivientes al bombardeo atómico en alianza con la Universidad de Costa Rica

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Las semillas de estos árboles fueron donadas por la organización Green Legacy Hiroshima a la Universidad de Costa Rica.

Este 27 de mayo el embajador Ishibashi realizó la plantación de un árbol sobreviviente a la bomba atómica en Hiroshima, junto con las autoridades presentes de la Universidad de Costa Rica, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, así como miembros de medios de comunicación.

Las semillas de estos árboles fueron donadas por la organización Green Legacy Hiroshima a la Universidad de Costa Rica, específicamente a la Escuela de Biología, en 2020 y, con el apoyo del Jardín Botánico Lankester, lograron germinarlas. Actualmente, este centro de investigación, cuenta con alrededor de 40 plantas jóvenes y 90 semillas de este tipo de árbol.

La UCR fue además designada como el “regional hub” de Green Legacy Hiroshima para América Latina, lo que fortaleció la difusión regional de esta iniciativa y la conservación de los árboles descendientes de Hiroshima.

Como resultado, desde el año anterior se han colocado un árbol en la Universidad de Costa Rica, campus Rodrigo Facio, frente a la biblioteca Carlos Monge; otro en el jardín japonés ubicado en el Jardín Botánico Lankester en Cartago y finalmente un tercero en la Universidad para la Paz.

La Embajada del Japón se unió a esta iniciativa y plantó hoy el cuarto árbol en la residencia del embajador Ishibashi. El propósito es continuar colocando estos árboles en espacios públicos donde las personas costarricenses también puedan conocerlo y reflexionar sobre el profundo mensaje de paz, resiliencia y esperanza detrás de este proyecto.

Árbol sembrado este 27 de mayo en residencia del Embajador del Japón en Costa Rica de la especie gingko biloba

El Embajador mencionó en su discurso:

Aunque se decía que en Hiroshima no crecería vegetación durante décadas, nuevos brotes y flores surgieron de los árboles afectados, alentando a los ciudadanos que habían perdido a sus familias y enfrentaban la reconstrucción de la posguerra. En los años cincuenta, la reconstrucción urbana se aceleró. La ciudad creó el Parque de la Paz, el Bulevar de la Paz y las riberas del río, transformando los campos quemados en espacios verdes gracias a miles de árboles donados desde Japón y el mundo. Así, Hiroshima renació como una ciudad llena de vida gracias al poder de la vegetación”.

La Embajada del Japón es parte de esta misión y espera a través de esta iniciativa contribuir junto con Costa Rica, como nación pacifica, a la paz mundial.