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El Agro: ¿asunto sin importancia?

En una de sus últimas intervenciones como presidente, don Rodrigo Chaves, intentando sin éxito ridiculizar a la señora Claudia Dobles, indicó que su obediente presidenta legislativa asignaría a doña Claudia la “Comisión de asuntos sin importancia”. Resulta que la nombraron en la Comisión de Asuntos Agropecuarios, lo cual indica una de dos cosas:

  • La fracción elegida por el chavista Partido Pueblo Soberano (PPSO), ya no le hace caso a Chaves y la nombró en una comisión que toca asuntos tan importantes como la comida, el empleo rural y las exportaciones
  • De verdad los diputados del PPSO creen que el tema agropecuario es un “asunto sin importancia”.

A juzgar por las políticas anti-agro impulsadas por la administración Chaves Robles, y que esta administración amenaza con continuar, parece que la presidenta legislativa de verdad cree que el agro carece de importancia. Por eso, parece oportuno educar a la señora presidenta del congreso al respecto, haciéndole ver la importancia del agro a la vida nacional.

La gran mayoría de los productos de la canasta básica alimentaria proviene de las manos de nuestros agricultores y ganaderos. Además, el agro genera gran cantidad de empleos, principalmente en las zonas rurales del país. Alrededor de 200.000 empleos directos, más otros 300.000 derivados de los encadenamientos del sector con otras actividades conexas, como la producción y distribución de insumos, o las agroindustrias y el agroturismo, que dependen directamente de la producción agropecuaria. Son 500.000 empleos que contribuyen a la paz social de Costa Rica, mucho más que lo que generan, por ejemplo, las zonas francas.

Otro aporte importante es la atracción de divisas por medio de las exportaciones. Se ha dicho que este aporte ha disminuido en los últimos años. No es cierto. Lo que pasa es que otras actividades han crecido más rápidamente, por lo que, al verlo proporcionalmente, pareciera que las importaciones agrícolas han disminuido, cuando en realidad han aumentado. El 15 de mayo pasado publiqué en el Semanario Universidad los datos que demuestran que en 2025 el agro exportó un 43% más que en 2020.

Entonces es claro que doña Claudia Dobles fue asignada a una comisión de asuntos sumamente importantes, los asuntos agropecuarios.

También es claro que el expresidente no ha entendido esa importancia. De hecho, Chaves en su momento planteó una “destrucción creativa” del agro para dar lugar a un país productor de semiconductores, algo como el “Silicon Valley” de Latinoamérica. Esa estrechez de miras le impedía darse cuenta de que la producción de alta tecnología y un agro vigoroso pueden convivir e incluso complementarse. Sin ir muy lejos, California, precisamente donde se encuentra Silicon Valley, el centro mundial de la tecnología de los semiconductores, posee un sector agroalimentario que genera más dinero que todo el Producto Interno Bruto de Costa Rica y da empleo a más de medio millón de personas.

Por otra parte, el gobierno anterior propuso políticas de importación de alimentos que iban a abaratar la canasta básica a “la señora de Purral”, lo cual no sucedió y sí se arruinó a cientos de productores agropecuarios. Ya se sabía (aparentemente Chaves no) que las importaciones baratas son un espejismo, el precio al consumidor no baja al sustituir producto nacional por producto barato traído del exterior. Lo que aumenta es el margen de utilidad de unos pocos importadores e intermediarios, y en el caso de la “Ruta del Arroz”, de algunos financistas de la campaña de Chaves.

A menudo esos precios bajos se dan por competencia desleal por importaciones de frutas, hortalizas, granos, carnes, leche, entre otros, producidos con estándares laborales y ambientales inferiores a los nuestros, y por tanto con costos más bajos.

Eso sucederá si Costa Rica se adhiere al Acuerdo Transpacífico, impulsado entusiasta e irresponsablemente por la anterior administración. Iremos a competir sin protección arancelaria con países como Vietnam, con un clima y una producción similares a la nuestra, pero cuya mano de obra es tres veces más barata, lo cual hace imposible competir. Sería la estocada final al agro, y la consolidación de una ideología que considera al agro como un “asunto sin importancia”.

Habiendo puesto en claro la importancia del agro, respetuosamente solicito a los diputados y diputadas de todos los partidos políticos impulsar políticas de verdadero apoyo al sector y no un discurso en el que por una parte se dice que se apoya y por otra parte se le da la estocada final al sector.