Para este año, la iniciativa ampliará su alcance con nuevas herramientas de acompañamiento emocional, prevención del bullying y educación en salud mental.
Diario Adolescente cerró su primer año consolidándose como una de las iniciativas más relevantes en Costa Rica para promover la salud emocional y prevenir el bullying en adolescentes, al impactar directamente a cerca de 6.000 jóvenes en distintas provincias del país.
El proyecto nació con un propósito claro: abrir espacios seguros donde los adolescentes puedan hablar de lo que sienten, fortalecer su autoestima y encontrar apoyo para enfrentar situaciones como el bullying.
Bajo un mensaje contundente (pedir ayuda es un acto de valentía), la iniciativa ha logrado conectar a estudiantes, docentes, familias, figuras públicas e instituciones aliadas en una conversación nacional necesaria y urgente.
A través de sus tres pilares (campaña nacional de concientización, gira educativa en colegios y evento central), la gira en centros educativos se convirtió en el eje de mayor impacto, al propiciar un contacto directo, cercano y transformador con los estudiantes.
Más allá de cifras, esta etapa permitió generar diálogos genuinos que hoy continúan dentro de las comunidades educativas. Si bien la campaña digital amplificó el mensaje a nivel nacional y el evento central reunió a cientos de jóvenes en un espacio de alto impacto emocional, fue en las aulas donde se dio el cambio más significativo: adolescentes que pasaron del silencio a la expresión, de la duda a la confianza, y de la indiferencia a la empatía.

Más que resultados, una transformación necesaria
Diario Adolescente evidenció una realidad que no puede ignorarse: el bullying sigue presente en muchos entornos y en muchos casos, permanece en silencio. También dejó en claro que miles de jóvenes necesitan espacios reales donde sentirse escuchados, comprendidos y acompañados.
Durante las actividades del año pasado, se observó un cambio significativo en los estudiantes: mayor apertura para compartir experiencias, mayor conciencia sobre las consecuencias del bullying y un crecimiento en la empatía entre compañeros.
Asimismo, se fortalecieron las conversaciones sobre salud mental en los centros educativos y la capacidad de los adolescentes para reconocer conductas de violencia que antes normalizaban.
En el evento central de 2025, que reunió a 1.000 adolescentes de todo el país (900 de ellos becados), muchos jóvenes que inicialmente mostraban reserva terminaron participando activamente, haciendo preguntas y buscando apoyo. Para muchos, la experiencia significó un punto de inflexión.
“Hablar de salud emocional y bullying no debería seguir siendo un tema incómodo o silencioso. Los adolescentes necesitan espacios donde puedan sentirse escuchados, comprendidos y acompañados. Este proyecto nació precisamente para abrir esas conversaciones y demostrarles que no están solos”, expresó Leonora Jiménez, directora del proyecto Diario Adolescente.
Por su parte, Dyalá Castro, psicóloga del equipo técnico de Diario Adolescente, señaló que “el bullying es una de las manifestaciones más graves de violencia que pueden vivir niños y adolescentes en su entorno escolar. Este fenómeno tiene un impacto negativo en el desarrollo emocional y social, así como en la salud física y mental de quienes son víctimas, quienes lo ejercen y también los testigos”.
El proyecto también permitió identificar retos importantes, como la necesidad de fortalecer el seguimiento posterior a las actividades, ampliar el acceso a más comunidades y consolidar alianzas que garanticen sostenibilidad. Sin embargo, estos desafíos refuerzan una convicción: invertir en la salud emocional de la juventud es urgente y no puede postergarse.
Asimismo, se confirmó que los adolescentes conectan profundamente con historias reales y mensajes honestos. Más que discursos motivacionales, requieren herramientas prácticas, redes de apoyo y adultos dispuestos a escuchar sin juzgar.

Un compromiso que continúa en 2026
Para este año, Diario Adolescente fortalecerá su propuesta con nuevas acciones orientadas a ampliar el contenido educativo digital, robustecer el acompañamiento emocional y llevar el programa a más colegios, especialmente en zonas rurales y costeras. La meta es clara: impactar a 7.000 estudiantes en todo el país.
La iniciativa busca que cada joven recuerde algo fundamental: su historia tiene valor, pedir ayuda es un acto de valentía y ninguna situación difícil define quién es ni hasta dónde puede llegar.
El respaldo de figuras públicas e instituciones aliadas ha sido clave para posicionar el tema en la agenda nacional, ampliar el alcance del mensaje y romper estigmas en torno a la salud emocional.
En esta línea, el Banco Nacional de Costa Rica (BN) se suma a este esfuerzo con acciones concretas dentro de los centros educativos.
“En el Banco Nacional creemos en el poder de la educación para transformar vidas. Por eso llevaremos a los colegios capacitaciones en educación financiera y herramientas para prevenir el bullying, impulsando entornos seguros donde cada joven se sienta escuchado, valorado y con oportunidades reales para construir su futuro”, indicó Silvia Chaves Herra, directora de Experiencia de Marca y Relaciones Corporativas del BN.
“El bullying no es parte de crecer. Las palabras dejan marcas reales y el silencio también duele”, es el llamado que impulsa esta iniciativa a seguir generando conciencia y acción en Costa Rica.

