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Crónica de un “Traspaso de poderes”

Una semana atrás del 8 de mayo de 2026, nos reunimos para planear una actividad de protesta durante el traspaso de poderes. Nos sentíamos amedrentados por el gobierno ya que amenazó públicamente con reprimir protestas durante el día del traspaso.

Pensamos en hacer esto o lo otro, en dónde, a qué hora; más que la seguridad, nos preocupaban los seguidores del gobierno, por cuanto, en redes sociales, así como en diversas transmisiones televisivas han realizado manifestaciones muy violentas, producto de la polarización que el gobierno saliente ha creado.

La Constitución Política en el capítulo de las Garantías individuales en sus artículos 28 y 29, garantiza la libertad de opinión y manifestación. Luego de un análisis del contexto, llegamos a la conclusión de que realizar una protesta sería caer en una trampa, porque al momento en que fueron anunciadas las acciones de seguridad, ningún grupo organizado había mostrado interés en hacerlo. Conocemos muy bien la narrativa del poder ejecutivo, “Yo y todo aquel que piense igual que yo, son los buenos y los otros los malos”.

Entonces caímos en la cuenta de que la idea de esa narrativa había que cambiarla, al menos desde nuestro metro cuadrado, de alguna u otra forma teníamos que recordarle a la población que todos vivimos en este país, y que en algún momento vamos a necesitar unos de otros, sin importar su posición política.

Nació la idea de crear una manta con una pregunta principal, y a partir de ahí, aquellas personas, sin importar la edad, el género, o su ideología política que quisieran escribir y expresar su pensamiento pudieran hacerlo.

Escogimos dos escenarios, el primero en las afueras del estadio Nacional, una apuesta muy arriesgada por todo lo que les he venido comentando, pero que era necesario atreverse a romper ese pensamiento y sensación de temor que nos quisieron imponer, y el segundo escenario fue la marcha convocada por diversos grupos en el centro de San José en protesta por la visita del presidente de Israel.

La idea consistió en que las personas de ambos sectores escribieran sus pensamientos para luego comparar las similitudes entre las respuestas, así como resaltar las diferencias. Sí, las diferencias siempre van a aparecer, pero no tienen por qué ser impedimento para entendernos y respetarnos entre sí.

Día del “traspaso de poderes”

Llegó el 8 de mayo y ya con todo listo, en un parqueo detrás de McDonalds de la Sabana, empezamos a darle cabeza a la pregunta generadora, una vez escogida pusimos manos en la manta. Me fui a presentar con un policía y decirle nuestras intenciones, unos minutos después, llegaron 3 policías, y les explicamos el propósito de nuestra idea, de que queríamos superar ese estado de polaridad en la población, y una forma de hacerlo era permitir que las personas sin importar su posición política expresaran sus deseos. Lógicamente ellos hicieron sus preguntas de rigor, se fueron sin mayor contratiempo.

Cuando terminamos la manta y estábamos pensando en qué lugar ubicarnos, nos abordaron nuevamente, esta vez cerca de 8 policías, sin mayor dificultad les volvimos a explicar nuestras intenciones, y una que otra pregunta de rigor, nosotros respondimos cada una de ellas con serenidad, nos pidieron las cédulas, las cuales fotografiaron y probablemente nos hayan buscado en una base de datos; además nos solicitaron que enseñáramos nuestros salveques, a lo cual procedimos.

Momento en que terminamos la pregunta principal en la manta.

Entonces no hubo mayor inconveniente, nos recomendaron ubicarnos a un costado del Hotel Hilton, ya que era un lugar apartado de la entrada principal por donde estaban ingresando las diferentes personalidades.  Les pedimos el favor de si podían hablar con otros oficiales para no tener que repetir la historia por aquello que nos hicieran otro abordaje, a lo cual nos dijeron que ya estaban comunicando que íbamos para allá. Y bueno, al parecer a los oficiales les gustó la propuesta de la manta.

Cuando llegamos al lugar recomendado, nos encontramos con una manta pro-gobierno, colgada en uno de los postes del Estadio la cual contenía un mensaje totalmente irrespetuoso y obsceno. “Don Rodrigo Chavez tiene los huevos bien puestos se limpió el culo con Dinora Barquero. Arias. Oscar y Rodrigo. Marta Acosta. Carlo Díaz 17 Magistrados Marugenia Zamora 34 Diputados y todavía le quedó mierda.” Y una representación gráfica del presidente con sus testículos visibles.

Manta a favor del expresidente Chaves ubicada en la entrada Sureste del Estadio Nacional

No sabíamos cuánto tiempo llevaba ahí, o por qué no la habían quitado. En fin, como yo tenía entrada propiamente al traspaso, me despedí de mis compañeros, y me fui a la entrada de la zona sur. Luego ellos me comentaron que unos policías les pidieron quitar esa manta.

Adentro del Estadio

En el momento en que ingresé pude notar que no estaban solicitando el ticket, ni revisaron bolsos, contrario a los estudiantes que ubicaron en los costados Este y Oeste. Me pareció bastante extraño, habiendo un despliegue de seguridad bastante fuerte.

Ya en la gradería, que por cierto me costó encontrar, resulta que mi campo asignado quedaba en la sombra, estaba ocupado, pero bueno, había muchos asientos libres, quizá solamente un 10% de ese sector estaba ocupado. Calculo que la asistencia fue menor al 50% de la capacidad del estadio, ni siquiera los puestos de las gramillas se ocuparon de forma completa.

Estimo que cuando ingresé eran más de las 10:40 am, ya habían pasado los diputados; por la noche viendo redes sociales, me enteré de una discusión que al menos a mí me pareció banal; de que si a los diputados del Frente Amplio, les había aplaudido o abucheado, no considero que ese detalle tenga importancia, en este caso, los aplausos o abucheos no tienen valor alguno, lo que cuenta es el trabajo que esos diputados vayan a desempeñar durante estos 4 años venideros. Pero lo que es cierto, es que esta discusión colocó al Frente Amplio como el otro foco del traspaso.

Después de varios cambios de lugar motivados por el astro rey, ingresaron varios dignatarios internacionales, el presidente de Israel y el Rey de España fueron de los más aplaudidos. Cuando llegó la oportunidad de Rodrigo Chaves, el recorrido fue por la pista sintética, le pusieron una banda musical y hasta le recibieron con un pasillo de esos que cuando pasas te aplauden. Contrario a Laura Fernández, que cuando entró, la pasaron directamente a la tarima. Detalle no menor.

El discurso de la presidenta de la Asamblea Legislativa, desde mi parecer le hizo falta presencia política en sus palabras como en sus intenciones.

No muy diferente fue el discurso de la presidenta Laura Fernández. Por un lado, habló de la necesidad de escuchar todas las voces; sin embargo, continuó con la idea de “dinamitar puentes”, al responsabilizar y presentar como culpables a los sectores de la oposición e incluso a quienes han puesto límites a las intenciones del gobierno por pasar por encima de la Ley.

No es de extrañar que, al inicio de sus saludos protocolarios, la Contralora de la República y el presidente de la Corte Suprema —mencionados en ese orden— fueran las figuras más abucheadas por parte del público afín al gobierno.

La presidenta comunicó una serie de decretos entre ellos, el de extender la vigencia del año carcelario de 8 meses a casi un año calendario -360 días- haciendo referencia a la mano dura contra los delincuentes, lo que desató la ovación de sus seguidores. Pero en horas de la noche por redes sociales, juristas independientes aclaraban que el año carcelario siempre ha sido de 360 días, que los 8 meses se creía que duraban es una voz popular. Que las penas se reducen de acuerdo con los días de trabajo que prestan los privados de libertad, lo cual está establecido en el Código Penal, y los decretos al tener un rango jurídico menor a la Ley, no se puede variar esto.

Otro punto que me llamó la atención y de aprobación de muchos de los asistentes, fue el momento de los discursos, o presentaciones religiosas, por un lado, el sector evangélico el cual desde ya hace un tiempo ha adquirido una mayor relevancia en la toma de decisiones por parte del gobierno, cuando se trata de sus intereses.  El sector católico estuvo representado por el padre Sergio Valverde. Me llama poderosamente la atención que no fuera el máximo representante de la Iglesia, a quien usualmente se le encarga este tipo de actos.

Una bandera de Palestina

Mientras se desarrollaba el Concejo de Gobierno, noté a 2 muchachas, una sostenía la bandera de Palestina y la otra portaba una bufanda típica de ese país, les pregunté si podía tomarles una foto, a la cual accedieron. Ellas estaban tranquilas, calladas, sin molestar a nadie. Cuando empiezo a observar la presencia de policías, debajo de donde estaban, luego estos se pusieron detrás de ellas -4 hasta ese momento- no sé de lo que conversaron, al poco tiempo llegaron otros 4 policías, y quienes también fueron a hablar con ellas, para ese momento había 8 policías, a los cuales se les sumaron 7 más, es decir 15 policías para 2 mujeres jóvenes. Yo incluso me sentí un poco intimidado.

Momento en que las 2 muchachas sostenían la bandera de Palestina y el Kufiya. Minutos antes de que llegara la policía.

Lo curioso es que antes de la llegada de los policías ninguna de las personas del público se había metido con ellas, es justamente cuando se vieron rodeadas de tantos uniformados, que un sector del público agarró valentía y les empezaron a decir cosas. Asimismo, hubo un señor afín al gobierno, que bajó y le dijo a uno de los oficiales, que ellas estaban desde hace rato ahí, que por qué no las dejaban, que no estaban molestando a nadie, que tenían derecho.

El final resultó con el arresto de las dos jóvenes, según lo que pude escuchar por una de las oficiales, que aparentemente se estaba comunicando con alguien externo al lugar, fue por alteración del orden público. Pude observar cómo fueron rodeadas nuevamente y una de las policías llegó por detrás con tal furia y desprecio, les arrebató la bandera y de forma forzada las arrestaron, de igual manera las llevaron afuera del estadio, donde las ubicaron debajo de un árbol, mientras supongo que llegaba la unidad donde se las llevarían.

Abordaje de las jóvenes pro-Palestina, para este momento ya habían más de 4 policías.

En mi caso no quise quedarme mucho tiempo ahí, por temor de parecer como una persona sospechosa, y que esto afectara una eventual participación como testigo de lo acontecido. No sé si los oficiales se habrán percatado de mí o no, pero desde que inició el abordaje en contra de ellas, no me moví de mi asiento, incluso tomé varios videos y fotos. Existen otros videos donde aparezco y también estoy rodeado de policías. Finalmente, por la noche, me pude comunicar con una de las abogadas de ellas.

Esta acción de la policía da para pensar si la orden que tienen es aplicar selectivamente los artículos 28 y 29 de la Constitución Política, principalmente porque en varias horas del traspaso se vio una bandera de Israel en el costado Este del estadio, y a un señor en el sector sur, a pocos metros donde las jóvenes estaban con otra bandera de Israel.

Bandera de Israel en el costado Este del estadio, la cual no hay evidencia que fuera abordada por la policía

Lo que puedo concluir de toda la experiencia realizada tanto afuera como adentro del traspaso de poderes, es que el sentimiento de desprecio, la intolerancia a las opiniones ajenas, el irrespeto a las diferencias, están siendo construidos y promovidos desde nuestras autoridades, específicamente desde el Poder Ejecutivo y que lastimosamente pareciera que dicha actitud va a continuar, lo cual no nos favorece como país. La división marcada por un odio sin sentido solamente ocasiona conflicto; como dice el viejo y conocido refrán. “En río revuelto, ganancia de pescadores”.

Camino a San José

Ya cuando se llevaron a las muchachas, me fui a buscar un bus que me llevara a San José, me subí a uno, para mi sorpresa el chofer no cobró, una señora mayor me dice, “pase muchacho, Laurita paga”. Busqué un asiento, me puse cómodo, una muchacha se sentó a la par mía, ya cuando llegamos al parque central, unos señores mayores que venían en la parte de atrás hicieron unos vítores en favor de la presidenta; mientras yo esperaba que las personas se bajaran, un señor me dice:

-Diay muchacho, ¿Se va a quedar ahí?.

Y yo le digo sonriendo:

-Pues diay, no hay prisa, hay mucho tiempo.

Llamé a ver dónde estaba mi grupo, y me dicen, “estamos al final del Boulevard de la avenida central, ¿Cuál final pues? No recibí respuesta, así que puse a la lógica a trabajar, y me fui a la plaza de la Democracia. -Toda manifestación termina ahí- pero resulta, que era el otro final. Ni modo, a caminar un kilómetro más.

Ya llegué, solamente quedaban mis compañeros, quienes aún seguían haciendo entrevistas y solicitándoles a las personas que por ahí pasaban escribir en la manta. Pasaditas las 3 de la tarde, nos fuimos a almorzar al mercado central, hablamos de lo bien que nos fue, de los hallazgos que hicimos y de lo satisfactorio que fue haber cumplido con nuestro objetivo.

Las diferencias políticas, ideológicas, o de cualquier otro tipo siempre van a existir, pero no deben de utilizarse como instrumento político y mucho menos como herramienta represiva para infundir odio, rencor ni mucho menos responsabilizar a otras personas por las malas acciones que cometemos o pretendemos cometer. Con mucha más razón si se está desde un puesto político altamente influyente.

Al final todos habitamos este país y es el único que tenemos, en algún momento vamos a necesitar unos de otros, porque son mucho más grandes nuestros deseos y coincidencias por construir un país donde se respeten nuestras diferencias y podamos vivir en plenitud.

Mercado Central. Objetivo cumplido.