
En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Carne y el Día Mundial de la Nutrición, CoopeMontecillos destaca cómo los hábitos de consumo en Costa Rica reflejan una creciente importancia de la proteína dentro de la alimentación diaria, especialmente durante el almuerzo.
Según estudios Diarios de Uso 2025 manejados por Montecillos, el 77% de los almuerzos en el país incluyen carne como principal fuente de proteína, consolidando a la proteína cárnica como uno de los alimentos más presentes en la mesa de los hogares costarricenses.
“Hoy observamos consumidores más conscientes sobre la importancia de una alimentación balanceada y del aporte nutricional de los alimentos que consumen diariamente. La carne bovina continúa siendo una fuente importante de proteína completa, hierro, zinc y vitamina B12, nutrientes esenciales para distintas etapas de la vida y necesidades físicas”, señaló Melissa Arcía, gerente de mercadeo de CoopeMontecillos.
La carne de res aporta nutrientes fundamentales para el organismo. Por cada 100 gramos contiene aproximadamente 1.86 mg de hierro, esencial para la síntesis de hemoglobina y el transporte de oxígeno; 3,63 mg de zinc, clave para el sistema inmunológico y la cicatrización; 13 microgramos de selenio, antioxidante natural que contribuye a la protección celular; además de fósforo y vitamina B12, indispensable para la formación de glóbulos rojos y el adecuado funcionamiento del sistema nervioso.
Uno de los aspectos nutricionales más relevantes es que la carne contiene hierro hemo, cuya absorción suele ser más eficiente en comparación con el hierro no hemo presente en alimentos vegetales. Además, las dietas mixtas que incluyen carne, pescado y vitamina C favorecen una mayor biodisponibilidad del hierro.
La tendencia hacia una alimentación con mayor enfoque proteico también responde a una mayor educación nutricional y al interés de las personas por cubrir sus requerimientos energéticos diarios según objetivos de salud, actividad física y bienestar general.
Hábitos de consumo
Además del valor nutricional, el consumidor costarricense busca cada vez más practicidad. Datos de Worlpanel/Numerator utilizados por Montecillos revelan que, mientras la canasta general de proteínas cayó un 2% en volumen durante 2025, la categoría de alimentos congelados creció un 2%.
Dentro de este segmento, las tortas de carne concentran el 75% del consumo de carne de res congelada, especialmente en la Gran Área Metropolitana, posicionándose como el formato preferido por su conveniencia y versatilidad.
Según datos de CORFOGA, el mercado de carne en Costa Rica mantiene una perspectiva positiva de crecimiento. Se proyecta que la industria aumente a una tasa anual compuesta del 6,90% entre 2024 y 2032, mientras que para el 2025 se estimó un consumo cercano a las 98.000 toneladas de carne bovina, superando registros históricos cercanos a las 90.000 toneladas anuales.
De cara a 2026, el sector proyecta estabilidad y fortalecimiento, impulsado por una demanda interna constante, avances en sostenibilidad y mejoras en trazabilidad, factores que continúan posicionando a la carne bovina nacional como un alimento relevante dentro de la alimentación de los consumidores en Costa Rica.
