En un pronunciamiento también condenaron la violencia política de género contra la rectora del TEC, María Estrada Sánchez.
El Consejo Nacional de Rectores (Conare) hizo un llamado a sostener un debate público “responsable” sobre la negociación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) y advirtió que la discusión reciente se desvió hacia desinformación, ataques personales e intentos de enfrentar a las universidades públicas entre sí.
En un pronunciamiento de este 7 de mayo de 2026, las universidades públicas señalaron que la negociación del FEES no se limita a un monto presupuestario, sino que involucra “la continuidad y el fortalecimiento” del sistema de educación superior estatal.
El Conare afirmó que observa con "preocupación" que el debate público se haya desplazado hacia discursos que buscan dañar la reputación de autoridades universitarias e instituciones específicas. Según el órgano, ese tipo de mensajes afecta la integridad de las personas, debilita la confianza en el sistema universitario y aparta la discusión del tema central: garantizar una educación pública de calidad.
Nos preocupa profundamente que el debate público reciente se haya desviado hacia desinformación y ataques personales que intentan dañar la reputación de autoridades universitarias e instituciones específicas”.
Las rectorías también rechazaron “toda forma de violencia política” y, en particular, la violencia política de género contra la rectora del Tecnológico de Costa Rica (TEC), María Estrada Sánchez, por su liderazgo en el contexto de la discusión presupuestaria.
Los intentos de desacreditar su autoridad por vías personales o misóginas son incompatibles con los principios democráticos, con la ética pública y con la cultura de respeto que debe caracterizar a la educación superior”.
El pronunciamiento también negó que las rectorías participen en negociaciones paralelas o acuerdos ocultos orientados a debilitar a alguna universidad. El Conare calificó como falsa la idea de que unas instituciones busquen el desmantelamiento de otras y advirtió que existen estrategias para separarlas y enfrentarlas.
El Conare también cuestionó que se instale en la discusión pública la posibilidad de fusionar universidades o menospreciar el aporte de algunas instituciones. Según el pronunciamiento, cada universidad pública tiene una historia, una misión y una base social específica, y en conjunto conforman un sistema complementario.
Adicionalmente, las rectorías rechazaron cualquier discurso que pretenda dividirlas o jerarquizarlas como “prescindibles” y “defendibles”. Según afirmaron, esto alimenta el desmantelamiento del modelo de educación superior estatal.
Desde el CONARE más allá de rechazar este enfoque separatista, lo condenamos en todos sus extremos".
En el pronunciamiento circulado este jueves, hacen los siguientes llamados:
- A los actores políticos, sociales y mediáticos.
"Para que el debate sobre el FEES se centre en los datos, los indicadores de desempeño y las necesidades reales del país, y no en ataques personales o campañas de desinformación".
- A las comunidades universitarias.
"Para que no se dejen arrastrar por narrativas que buscan enfrentar a unas instituciones con otras, sino que se aglutinen en torno a un objetivo común: mayor articulación interuniversitaria y defensa de un sistema que funciona y responde al país".
- A la ciudadanía.
"Para que sepa que las universidades públicas somos un bloque unido que discute, se autocritica y mejora, pero que no se presta a ser dividido para justificar recortes o reformas que lesionen el derecho a la educación superior pública".
En el documento, el Conare reafirmó el compromiso del sistema universitario estatal con la educación superior pública como bien nacional y derecho humano, la autonomía universitaria, el uso eficiente y transparente de los fondos públicos, la disminución de brechas, la unidad interinstitucional, la erradicación de la violencia política y de género, el diálogo y la protesta estudiantil como derecho legítimo.
