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Comunidad de Santa Teresa amplía escuela pública y garantiza instalaciones para 380 estudiantes

Proyecto articulado por la Fundación Península de Nicoya permitió construir cinco nuevas aulas y mejorar la infraestructura educativa.

Un esfuerzo colectivo entre la comunidad, el sector privado y entidades públicas hizo posible la ampliación de la Escuela Santa Teresa, un proyecto que permitirá a 380 estudiantes acceder a una jornada educativa completa tras años de limitaciones por falta de infraestructura.

La iniciativa incluyó la construcción de cinco nuevas aulas y mejoras en las instalaciones existentes, lo que permitió eliminar el sistema de clases en media jornada, que obligaba a los estudiantes a recibir apenas tres horas diarias de lecciones.

Hasta ahora, la capacidad del centro educativo apenas alcanzaba para 274 alumnos, lo que generaba rezagos académicos y desafíos adicionales para las familias de la zona.

El proyecto tuvo su origen en la visibilización de esta problemática a través de un reportaje publicado por el medio local Santa Teresa Hoy, que evidenció el impacto de la falta de espacio en la educación local.

A partir de ese momento, la Fundación Península de Nicoya (NPF) asumió un rol articulador, al convocar a actores clave del territorio para transformar una necesidad urgente en un plan de acción concreto.

Alianzas que generan resultados

El proyecto reunió aportes económicos, trabajo técnico y gestión institucional. Entre los participantes destacan el Consejo Municipal del Distrito de Cóbano (CMDC), el Hotel Nantipa, la Fundación Península de Nicoya, el equipo constructor Grupo ACA y la Asociación de Desarrollo Integral de Mal País y Santa Teresa (ADI MP/ST), con el apoyo de diversos profesionales que contribuyeron de forma voluntaria o con recursos propios.

Asimismo, el Ministerio de Educación Pública (MEP) apoyó el proceso al formalizar la asignación presupuestaria para la contratación de cinco nuevos docentes que atenderán las aulas recién construidas.

También destacó el apoyo del arquitecto Erik Reise, quien se encargó de los diseños, la creación de los planos y la supervisión del proceso de construcción, mediante una donación de su trabajo profesional.

Para la directora de la institución, Elsie Hidalgo Sánchez, este avance representa una transformación en la calidad educativa:

Este cambio de modalidad representa mucho más que una ampliación de horario; significa una oportunidad real de transformación para nuestros niños y niñas. Es abrirles la puerta a una educación más integral, más equitativa y más cercana a los sueños que merecen alcanzar. Como comunidad educativa, hoy celebramos con profunda emoción un paso histórico que fortalecerá el aprendizaje, la formación humana y el futuro de nuestros estudiantes”.

Desde la Fundación Península de Nicoya señalaron que el proyecto marca un hito en su evolución hacia iniciativas de mayor escala, con impacto estructural en las comunidades.

Su presidenta, Jennifer Harter Aden, destacó que este logro demuestra el potencial de la articulación comunitaria:

Este proyecto representa el poder de una comunidad unida. Cuando se alinean esfuerzos entre actores públicos y privados, se pueden generar soluciones sostenibles que impacten a generaciones”.

La organización señaló que continuará promoviendo proyectos similares, apoyados en su presencia activa en el territorio y en el fortalecimiento de redes de donantes y aliados estratégicos.