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BCCR ajusta a la baja crecimiento económico proyectado para este año

Para el 2026 se proyecta un crecimiento del PIB del 3,5%, mientras que para el 2027 se espera que el PIB crezca un 3,6%.

El Banco Central de Costa Rica (BCCR) presentó, este jueves 30 de abril de 2026, los resultados del Informe de Política Monetaria (IPM) de abril del 2026, los cuales muestran un ajuste a la baja en la proyección de crecimiento del producto interno bruto (PIB) para este año, en comparación con las cifras anunciadas a inicio de año. Según la información presentada por el BCCR, la economía costarricense seguirá en expansión para el 2026 de 3,5%, lo que representa 0,3 puntos porcentuales menos que lo estimado en enero, y 3,6% para el 2027 (-0,2 p.p.) .

Desde el Banco Central explicaron que en el primer bimestre del 2026, la economía mundial mostró condiciones favorables para el crecimiento, sin embargo, el inicio del enfrentamiento bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán, a finales de febrero, alteró de manera significativa el escenario global. Desde el BCCR explicaron:

Los efectos adversos más inmediatos de este deterioro en las condiciones externas se observaron en los mercados financieros, las cadenas de suministro y los precios internacionales de las materias primas (en particular, del petróleo y los granos básicos). Como resultado, la incertidumbre ha aumentado significativamente y, en algunos países, ha habido un resurgimiento de presiones inflacionarias (o bien, hay señales de reversión del proceso desinflacionario observado en años anteriores). Asimismo, los indicadores de actividad empresarial de corto plazo de las principales economías empiezan a dar señales de desaceleración económica".

Dada la elevada incertidumbre del entorno económico internacional, en esta ocasión el informe incluye los resultados de un escenario alterno, que supone un aumento en el precio del barril de petróleo más pronunciado que el estimado. En ese escenario el crecimiento del PIB para el 2026 sería de 3,2%.

El Central destacó que, si bien la inflación general interanual se mantuvo en el primer trimestre del año en valores negativos, mientras que la inflación subyacente se ubicó cerca de cero, debido al rezago en el ajuste del precio local de los combustibles, los datos a marzo no reflejaron los efectos asociados el incremento del precio internacional del petróleo.

En este contexto, el Central estima que la la inflación general ingresaría al rango de tolerancia alrededor de la meta, entre 2 y 4%, en el cuarto trimestre de este año, adelantándose un semestre a lo que se proyectaba en enero, cuando se esperaba que esto no sucediera hasta el segundo trimestre del 2027. Además, el informe estima que, en algunos trimestres del 2027, la inflación general podría alcanzar valores ligeramente superiores al 3%.

Adicionalmente, según las proyecciones del Ministerio de Hacienda para el bienio 2026-2027, se espera un deterioro en las finanzas del Gobierno Central, asociado a una reducción de los ingresos tributarios y a un incremento de los gastos totales, en particular del gasto en intereses. Esta dinámica tendría implicaciones adversas sobre el resultado financiero y la trayectoria esperada de la relación deuda a PIB, que continuaría por encima del 60% durante este y el próximo año.

El Central recordó que los ejercicios de proyección macroeconómica se sustentan en un conjunto de supuestos que están sujetos a riesgos sobre su cumplimiento, por lo cual eventos que modifiquen el escenario utilizado tienden a desviar las proyecciones de la trayectoria central estimada. Sin embargo, en esta ocación, a diferencia del anterior, la valoración de los riesgos para la inflación indica que es más probable que se materialicen los riesgos que llevarían a una inflación mayor que la prevista.

El informe señala como riesgos que desviarían la inflación al alza en relación con la proyección central son:

  • Un mayor escalamiento de los conflictos geopolíticos, por su eventual efecto sobre las cadenas de suministro y los precios internacionales.
  • Choques adicionales de oferta sobre el precio de bienes por fenómenos climatológicos extremos (locales o externos).

Mientras que, los factores de riesgo que podrían desviar la inflación a la baja con respecto a la proyección central destacan:

  • a) un crecimiento económico de los principales socios comerciales inferior al estimado, que tendría un impacto negativo sobre la demanda agregada del país.
  • b) una respuesta más lenta de las tasas de interés del sistema financiero ante reducciones en la Tasa de Política Monetaria respecto a lo observado históricamente.