Evento se realizará el viernes 8 de mayo a las 7:30 p.m.
El próximo viernes 8 de mayo a las 7:30 p.m. en Amón Solar se realizará un concierto para hacer un llamado urgente a la protección de los tiburones en Costa Rica.
El evento es organizado por el Programa Kioscos UCR, Fundación Paul Watson, Operation Rich Coast, Costa Rica por el Océano, Green Wolf y Bloque Verde en conjunto con el Centro de rescate de especies marinas amenazadas (CREMA).
En este concierto participarán cantautoras y músicos nacionales que defienden la naturaleza con un discurso de conservación mediante la música. Entre ellos: Luz Romero, Maf É Tulá, Fabián Pacheco, Francesco Bracci y Snowkap.
"Será una noche armoniosa donde compartiremos sobre la vulnerable situación de los tiburones en Costa Rica en un espacio lleno de arte y buena compañía", compartieron los organizadores.

Un llamado urgente
La situación de los tiburones en Costa Rica atraviesa un momento crítico que evidencia una profunda contradicción entre el discurso ambiental del país y la realidad de sus prácticas pesqueras y políticas públicas, señalaron los impulsores de la iniciativa.
Costa Rica alberga cerca de treinta especies de tiburones, muchas de ellas en peligro de extinción, incluyendo el tiburón martillo, el tiburón zorro y el tiburón sedoso. Estas especies, fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas marinos, representan hasta el 40% de las capturas de la flota pesquera nacional, lo que evidencia una fuerte presión sobre sus poblaciones, detallaron.
Según datos y denuncias de organizaciones como CREMA, entre 2015 y 2019 se descargaron más de un millón de tiburones en el país, muchos pertenecientes a especies amenazadas. Esta situación responde a un modelo pesquero que, lejos de reducir la mortalidad, ha intensificado la explotación de estas especies, acercándose peligrosamente a la extinción.
“Si no hacemos algo ya, el tiburón martillo podría estar extinto en 20 años”, advierte el biólogo marino especialista Randall Arauz.
Agregaron que el impacto de esta problemática trasciende lo ambiental. Los tiburones cumplen un rol clave como depredadores topes, regulando las cadenas alimenticias marinas. Su desaparición podría desencadenar desequilibrios ecológicos con efectos directos en la pesca artesanal, el turismo y la seguridad alimentaria de comunidades costeras.