Imagen principal del artículo: Adiós a los mitos de los lácteos: el papel clave de los probióticos en la digestión

Adiós a los mitos de los lácteos: el papel clave de los probióticos en la digestión

En colaboración con:
Colaboración con agencia

En el marco del Día Mundial de la Nutrición (28 de mayo) y el Día Mundial de la Salud Digestiva (29 de mayo), expertos subrayan la importancia del microbiota intestinal y el consumo de probióticos como parte de una estrategia integral de bienestar.

Costa Rica enfrenta una transición en sus patrones de alimentación y estilo de vida, caracterizada por un aumento en condiciones como el sobrepeso, la obesidad y enfermedades metabólicas, lo que ha puesto en evidencia la necesidad de fortalecer la salud digestiva como un pilar del bienestar integral.

En este contexto, estas fechas representan una oportunidad para desmitificar creencias en torno al consumo de lácteos, especialmente aquellas que los catalogan como alimentos inflamatorios o perjudiciales para la digestión.

“La intolerancia a la lactosa es una condición dependiente de la dosis, que no implica necesariamente la eliminación total de los lácteos. De hecho, la mayoría de las personas pueden tolerar ciertas cantidades o consumir alternativas como productos deslactosados, yogures con cultivos vivos o quesos maduros, sin presentar síntomas”, explicó Francisco Herrera Morales, nutricionista de Dos Pinos .

Estudios han demostrado que su consumo es neutro o incluso puede asociarse con efectos antiinflamatorios, especialmente en el caso de productos fermentados.

Muchas de estas percepciones surgen de la confusión entre inflamación real y molestias digestivas transitorias, las cuales suelen estar relacionadas con condiciones específicas como la intolerancia a la lactosa, y no con una respuesta inflamatoria generalizada.

En este escenario, los probióticos cobran un rol protagónico. Se trata de microorganismos vivos que, cuando se consumen en cantidades adecuadas, contribuyen a mantener el equilibrio de la microbiota intestinal, favoreciendo la digestión, la absorción de nutrientes y el funcionamiento del sistema inmunológico.

“Los probióticos no solo ayudan a mejorar la digestión, sino que también contribuyen a la integridad de la barrera intestinal y a una mejor respuesta del organismo. Su efectividad depende de factores como la cepa, la dosis y la frecuencia de consumo, por lo que es importante optar por productos que cuenten con respaldo científico”, añadió Herrera.

Los alimentos fermentados, especialmente los de matriz láctea, ofrecen ventajas adicionales, ya que facilitan la supervivencia de los probióticos en el tracto digestivo y aportan nutrientes clave como proteínas de alto valor biológico y calcio.

En Costa Rica, el aumento de enfermedades asociadas al estilo de vida refleja la importancia de adoptar hábitos que favorezcan el equilibrio digestivo. La evidencia científica coincide en que una microbiota saludable no solo mejora la digestión, sino que también contribuye a una mejor respuesta inmunológica y a una mayor calidad de vida.

En este sentido, especialistas enfatizan que la incorporación regular de alimentos con probióticos, junto con una alimentación balanceada, hidratación adecuada y actividad física, representa una estrategia clave para fortalecer la salud digestiva y prevenir alteraciones asociadas al entorno actual.