
Petróleo se mantiene por encima de los $90 por barril, nivel superior a los promedios recientes, lo que encarece las importaciones y podría trasladarse a los precios de los bienes.
Las tensiones geopolíticas entre Irán y Estados Unidos no solo generan efectos en los mercados internacionales, sino que ya comienzan a trasladarse a la economía costarricense, principalmente a través del encarecimiento del petróleo, cuyo impacto se evidenciará en la inflación.
Los precios del crudo se sostienen actualmente por encima de los $90 por barril, en una coyuntura de volatilidad asociado a riesgos sobre el suministro energético global. Este precio se ubica por encima de los promedios observados en meses recientes, lo que incrementa los costos de importación de combustibles, transporte y la producción de bienes.
En este contexto, Costa Rica, que ha registrado inflación negativa durante los últimos 9 meses, podría experimentar un cambio de tendencia. Con este encarecimiento de productos, Grupo Financiero Mercado de Valores proyecta que la inflación retorne a terreno positivo en 2026 y converja gradualmente hacia la meta del 3% en 2027, impulsada en buena medida por este componente externo.
Esto lleva a que, en materia de política monetaria, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) mantendría una postura prudente. A pesar del entorno reciente de baja inflación, el espacio para aplicar recortes adicionales en la Tasa de Política Monetaria (TPM) sería limitado, ante la posibilidad de un repunte en los precios. Esto sugiere un escenario de tasas relativamente estables en el corto plazo. Actualmente, la TPM se mantiene en 3,25% desde diciembre del 2025.
“Estamos expuestos a un fenómeno de inflación importada que responde principalmente al comportamiento del petróleo. Aunque su impacto podría ser transitorio, sí tiene la capacidad de revertir la tendencia reciente de inflación negativa en Costa Rica más rápido de lo esperado, y generar presiones durante los próximos meses del año”, explicó Mauricio Moya, líder de Inversiones de Mercado de Valores.
En los mercados internacionales, el principal referente para los inversionistas, el mercado bursátil estadounidense, ha mostrado una recuperación reciente, lo que significa que el valor de muchos índices ha vuelto a subir tras caídas previas. Para las personas, esto se traduce en que sus inversiones vinculadas a estos mercados podrían experimentar fluctuaciones en el corto plazo, pero sin una afectación estructural en su valor si se mantienen a largo plazo.
“Los mercados ya están incorporando escenarios de resolución gradual del conflicto, lo que explica los movimientos recientes en los principales índices. Sin embargo, la volatilidad se mantiene y es importante entender que estos eventos generan ajustes de corto plazo que no necesariamente modifican las tendencias de largo plazo”, agregó Moya.
En este contexto de incertidumbre, es natural que los inversionistas busquen opciones de menor riesgo; sin embargo, Mercado de Valores recuerda que las decisiones deben responder a la tolerancia al riesgo, el horizonte de inversión y la moneda de inversión de cada persona. Informarse y contar con asesoría profesional resulta clave para tomar decisiones acertadas, más allá de referencias generales o especulativas.
Uno de los errores más comunes en momentos de volatilidad es tomar decisiones impulsivas. No obstante, lo verdaderamente relevante es contar con un portafolio estructurado que responda a metas concretas y se mantenga firme en el largo plazo, a pesar de fluctuaciones temporales. La inversión no debe ser una reacción aislada ante coyunturas del mercado, sino un proceso continuo que se construye con paciencia y visión estratégica.
Asimismo, concentrar las inversiones en un solo tipo de activo no es recomendable debido a la alta exposición al riesgo en un entorno global dinámico. En este sentido, la diversificación continúa siendo una herramienta fundamental. Distribuir las inversiones entre distintos sectores, regiones y tipos de activos permite compensar el desempeño de unos instrumentos con otros, reduciendo la exposición a riesgos específicos.
