El ciclo, organizado por el Centro de Cine y el Centro Cultural de España, presentará cuatro películas emblemáticas del director español.
El programa Preámbulo del Centro de Cine del Ministerio de Cultura y Juventud, en colaboración con el Centro Cultural de España en Costa Rica, inaugurará su cartelera de abril con una retrospectiva dedicada al cineasta Luis García Berlanga.
Las funciones se llevarán a cabo en la Sala Gómez Miralles y contarán con entrada gratuita para el público. La selección incluye cuatro de las obras más representativas del director.
Programación
Jueves 9 de abril a las 7:00 p.m.
La programación inicia con Bienvenido, Mister Marshall! (1953), recomendada para mayores de 12 años. La película presenta “una sátira sobre un pequeño pueblo que se prepara con entusiasmo para la visita de delegados estadounidenses del Plan Marshall, con la esperanza de recibir ayuda económica. A través de situaciones absurdas y entrañables, la película expone las ilusiones colectivas y los estereotipos culturales en la España de la posguerra”.
Viernes 10 de abril a las 7:00 p.m.
La proyección continúa con El verdugo (1963), recomendada para mayores de 12 años. El filme trata de “la historia de José Luis, un joven empleado de funeraria que, por presión familiar y necesidad económica, termina heredando el oficio de verdugo. La película se convierte en una crítica mordaz a la pena de muerte y a las contradicciones morales de la sociedad de su tiempo”.
Sábado 11 de abril
- A las 4:00 p.m.
La programación sigue con Calabuch (1956), recomendada para mayores de 12 años. La película desarrolla “una entrañable comedia sobre un científico que huye de la vida moderna y encuentra refugio en un pequeño pueblo costero, donde redescubre el valor de la comunidad y el uso lúdico del conocimiento científico”.
- A las 7:00 p.m.
La retrospectiva concluye con Plácido (1961), recomendada para mayores de 12 años, donde se presenta “una ácida sátira navideña que sigue a un humilde hombre atrapado en una campaña benéfica hipócrita bajo el lema ‘Siente a un pobre a su mesa’. A lo largo de una jornada caótica, se exponen con ironía las desigualdades sociales y la falsa caridad de la época”.
