Modelos enfocados en la conservación, acceso y uso eficiente del recurso hídrico comienzan a consolidarse como soluciones clave frente a los desafíos de disponibilidad de agua a nivel global.
Aproximadamente el 70 % del agua dulce de la Tierra está acumulada en glaciares y cascos polares, mientras que el 29 % corresponde a agua subterránea, lo que deja apenas alrededor del 1 % disponible para uso humano. Este escenario ha posicionado al agua dulce como uno de los recursos más críticos para el desarrollo sostenible, tanto por su disponibilidad limitada como por su rol en los sistemas productivos y sociales.
A nivel global, muchos sistemas hídricos enfrentan una creciente presión. Según datos de Naciones Unidas, más de 2.200 millones de personas no tienen acceso a agua potable segura y más del 80 % de las aguas residuales se vierten sin tratamiento. Además, se estima que para 2030 la demanda de agua podría superar la oferta en un 40 %.
En este contexto, la gestión eficiente del recurso hídrico y la conservación de los ecosistemas de agua dulce se consolidan como ejes prioritarios para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
En línea con este escenario, Premios Verdes mantiene abierta la convocatoria en la categoría Agua Dulce, dirigida a proyectos de América Latina y el Caribe que promuevan el acceso universal al agua potable y su preservación. La postulación es gratuita y estará disponible hasta el 30 de abril, para iniciativas vinculadas a la gestión de riego, sistemas sostenibles, acceso y potabilización del agua.
“Garantizar el acceso y la gestión sostenible del agua es uno de los desafíos más relevantes de nuestra región. En Premios Verdes buscamos proyectos que ya estén generando soluciones concretas en este ámbito, con impacto medible y capacidad de replicarse en otros territorios, contribuyendo a la conservación de los ecosistemas y al bienestar de las comunidades”, señaló Gustavo Manrique, presidente de Premios Verdes.
La categoría Agua Dulce contempla modelos de gobernanza, proyectos, programas, productos o servicios innovadores que aporten a mejorar la calidad y disponibilidad del recurso hídrico, contribuyan a la conservación de los ecosistemas de agua dulce y su biodiversidad, eliminen el tráfico de vida silvestre y potencien los servicios ambientales y la bioeconomía.
En esta categoría pueden participar gobiernos, servicios nacionales de parques y áreas protegidas, ONG, academia, empresas, emprendimientos, centros de investigación, gremios y pueblos y nacionalidades, entre otros actores vinculados a la gestión y conservación del agua.
