
Tener acceso a la información y no ser víctimas de estafas es un reto para la población, especialmente para las personas adultas mayores. Según un estudio realizado por la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO) y publicado en el año 2022, el 86 % de las personas mayores de 60 años utiliza internet y dispositivos digitales. Hay un avance significativo en la inclusión digital, y mayor exposición a riesgos en línea.
Con el auge de la inteligencia artificial y el fácil acceso a las redes sociales, el consumo de contenido digital se incrementa. No obstante, la gran cantidad de información que circula diariamente dificulta que las personas puedan procesarla con calma y verificar su veracidad. En muchos casos, los mensajes se comparten de manera inmediata, sin un análisis previo, lo que facilita la propagación de información falsa o engañosa.
La desinformación puede convertirse en una herramienta para manipular la opinión pública, especialmente a través de noticias alarmistas, mensajes emotivos o contenidos diseñados para generar miedo, enojo o preocupación. Este tipo de información busca provocar reacciones rápidas sin una comprensión real de los hechos.
Por ello, es fundamental desarrollar un pensamiento crítico y acciones frente a los contenidos digitales. No crea todo lo que ve. Analice antes de compartir la información. Estas son algunas recomendaciones que puede poner en práctica:
- Búsqueda inversa de imágenes: herramientas como Google permiten conocer el origen y contexto de una imagen. Además, soluciones como Gemini ayudan a identificar si el contenido fue generado o manipulado con inteligencia artificial.
- Revise enlaces: antes de hacer clic, observe la dirección web y verifique que pertenezca a un sitio confiable. Desconfíe de enlaces acortados o con errores.
- Verifique la fuente: identifique quién publica la información. Prefiera medios reconocidos, instituciones oficiales o especialistas en el tema.
- Cuide sus emociones: no permita que una noticia cambie su estado de ánimo de forma inmediata. Las noticias falsas suelen apelar a emociones intensas para influir en las decisiones.
- Contraste la información: busque la misma noticia en varias fuentes confiables antes de considerarla verdadera.
- Alfabetización digital: aprender a utilizar correctamente las tecnologías y reconocer riesgos fortalece la autonomía y reduce la posibilidad de ser engañado.
Regla rápida: Antes de compartir, pregúntese: ¿Quién lo dice; dónde y cuándo?, ¿hay pruebas, evidencia? Adoptar estos hábitos facilita un uso más seguro y responsable de la tecnología, protegiendo la información personal y fortaleciendo la confianza en los entornos digitales.
Este artículo de opinión fue escrito por Andrés Gamboa Ramírez, de la Unidad de Soporte Informático de la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO), especialista en TI y ciberseguridad.
