A 35 años del terremoto de Limón, especialistas alertan que la red de vigilancia podría deteriorarse y dejar al país sin capacidad de respuesta oportuna.
El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI-UNA) advirtió que el país enfrenta un riesgo de debilitamiento en su capacidad de monitoreo sísmico y volcánico debido a la falta de financiamiento estable para sostener su red de vigilancia.
La alerta se da en el contexto del 35 aniversario del terremoto de Limón de 1991, el más fuerte registrado en la historia del país, y apunta a que Costa Rica podría retroceder a condiciones similares a las de aquella época si no se garantiza la continuidad de la inversión en infraestructura científica.
Una red clave que podría deteriorarse
Según el OVSICORI, la red actual cuenta con más de 110 estaciones sísmicas de alta sensibilidad, además de sistemas geodésicos y sensores especializados que permiten detectar, analizar y comunicar información sobre sismos en cuestión de minutos.
“El OVSICORI y la Universidad Nacional, junto con las demás redes sísmicas del país, construyeron con esfuerzo y visión una de las capacidades de monitoreo más completas de América Latina. Hoy podemos localizar un sismo en menos de un minuto, emitir alertas y proveer información confiable a millones de personas. Eso no ocurrió por casualidad. Ocurrió porque hubo científicos, técnicos e instituciones que entendieron que la ciencia es la primera línea de defensa ante los desastres naturales”, explicaron.
Sin embargo, desde el año 2023 la institución opera en condiciones de precariedad creciente tras el vencimiento del financiamiento proveniente del Fondo Nacional de Emergencias, lo que compromete el mantenimiento y la expansión de la red.
Sin estaciones sismológicas no hay datos. Sin datos no hay investigación científica. Y sin conocimiento, el próximo terremoto nos encontrará tan ciegos como en 1991”.
El terremoto de 1991 dejó 48 personas fallecidas en Costa Rica, más de 650 heridas y daños en miles de estructuras. Imagen cortesía de Ovsicori.
Impacto directo en la seguridad del país
El monitoreo sísmico permite no solo informar a la población en tiempo real, sino también alimentar modelos de riesgo, actualizar códigos de construcción y desarrollar sistemas de alerta temprana.
El OVSICORI advirtió que la pérdida progresiva de estaciones implicaría la reaparición de “puntos ciegos” en el territorio nacional, lo que reduciría la capacidad de anticipar y gestionar emergencias.
El terremoto de 1991 dejó 48 personas fallecidas en Costa Rica, más de 650 heridas y daños en miles de estructuras, además de modificar la geografía de la costa Caribe, evidenciando la vulnerabilidad del país ante este tipo de eventos.
Propuesta de financiamiento en la Asamblea Legislativa
Actualmente se encuentra en discusión el proyecto de ley expediente 24.738, que propone establecer un financiamiento permanente para las redes de monitoreo mediante una contribución del 0,60% sobre primas de seguros. De aprobarse, el OVSICORI recibiría aproximadamente ₡600 millones anuales destinados al mantenimiento y expansión de la red.
Una decisión crítica a futuro
El organismo subrayó que la inversión en monitoreo es significativamente menor que el costo de un desastre sin preparación, y advirtió que la falta de acción podría tener consecuencias graves.
La pregunta no es si habrá otro terremoto en Costa Rica, sino cuándo. Y la diferencia entre una tragedia y una emergencia bien gestionada será la información”.
