
Comer saludable no significa hacer dietas estrictas ni eliminar alimentos, sino aprender a organizar mejor lo que se pone en el plato.
Así lo explica la nutricionista Alejandra Irola, vocera del Colegio de Profesionales en Nutrición, quien señala que un plato balanceado es clave para mantener energía, prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida.
De acuerdo con la profesional, un plato balanceado incluye los principales grupos de alimentos en proporciones adecuadas: vegetales, proteínas, carbohidratos y grasas saludables, siguiendo las recomendaciones de las Guías Alimentarias para Costa Rica.
Cómo armar un plato balanceado sin complicaciones
La forma más sencilla de lograrlo es utilizar el método del plato, que permite visualizar las porciones sin necesidad de contar calorías ni pesar alimentos.
La mitad del plato debe estar compuesta por vegetales, una cuarta parte por proteínas como pollo, huevo, pescado, queso fresco o leguminosas, y la otra cuarta parte por carbohidratos como arroz, frijoles, lentejas, papa o tortilla.
Irola explicó:
Esto facilita decisiones rápidas en el día a día y permite cubrir necesidades de energía, vitaminas, minerales y saciedad”.
Ejemplos reales en la mesa
Una alimentación balanceada no requiere alimentos costosos ni fuera de la cultura local. Por el contrario, se puede construir con opciones tradicionales.
Para el desayuno, se puede incluir gallo pinto o avena acompañados de huevo, queso o yogurt. En el almuerzo o cena, un plato con arroz, frijoles, ensalada y una proteína como pollo o pescado cumple con el equilibrio recomendado.
La clave está en elegir alimentos lo más naturales posible y mantener variedad.
Errores comunes al intentar comer saludable
La nutricionista advierte que muchas personas cometen errores al intentar mejorar su alimentación, como eliminar completamente los carbohidratos, saltarse comidas o seguir recomendaciones sin respaldo profesional.
También es común recurrir a productos “light” pensando que automáticamente son más saludables o restringirse durante la semana para luego tener excesos los fines de semana.
Comer saludable no significa comer poco ni prohibirse alimentos, sino lograr un equilibrio sostenible en el tiempo”.
Sí se puede comer bien con bajo presupuesto
Irola enfatiza que llevar una alimentación balanceada es posible con alimentos accesibles, aprovechando productos de temporada, ferias del agricultor y recetas tradicionales.
La planificación del menú semanal es una de las herramientas más importantes para lograrlo.
Otro punto clave es entender que todos los grupos de alimentos pueden incluirse sin caer en excesos. Incluso los antojos forman parte de una alimentación saludable si se consumen con moderación.
El problema no es un alimento aislado, sino la frecuencia y la cantidad. La meta no es la perfección, sino la constancia”.
Entre las recomendaciones más prácticas están aumentar el consumo de agua, reducir alimentos ultraprocesados, moverse más durante el día y establecer horarios de comida.
Además, se recomienda evitar dietas extremas y buscar acompañamiento profesional para adaptar la alimentación a cada necesidad.
Un plato bien organizado puede marcar la diferencia no solo en la salud, sino también en la energía y el bienestar diario, demostrando que comer mejor es una meta alcanzable para cualquier persona.
