Tras el acuerdo entre las administraciones de Donald Trump y Rodrigo Chaves, Costa Rica recibió a personas provenientes de países como Honduras, El Salvador, Albania, Kenia, India, China, Marruecos y Camerún.
Este 14 de abril, la Defensoría de los Habitantes y el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT) realizaron una visita al lugar en el que se alojan las primeras 25 personas deportadas desde Estados Unidos, tras el acuerdo entre los Gobiernos de Donald Trump y de Rodrigo Chaves.
Se trata de 8 mujeres y 17 hombres provenientes de países como Honduras, El Salvador, Albania, Kenia, India, China, Marruecos y Camerún. Todas las personas son mayores de edad, no hay adultos mayores, ni mujeres embarazadas.
Alertas preventivas
El MNPT detalló en algunos riesgos identificados en la visita. Entre estos se destacan:
- Riesgo de insostenibilidad de condiciones adecuadas
El organismo adscrito a la defensoría indicó que cantidad actual de 25 personas es manejable para garantizar la atención, pero la viabilidad para dar un trato personalizado y humano a cada persona se va ir dificultando si esa cifra aumenta, en particular si ingresan personas con mayores condiciones de vulnerabilidad (menores de edad, adultos mayores, mujeres embarazadas) o con complejidad para sus procesos de movilidad (personas sin documentos, de otros continentes, con otros idiomas, en “limbos” legales, etc.).
Asimismo, destacaron que no es claro el futuro para las personas que permanecerán en Costa Rica, en particular con respecto a cuáles serían sus espacios de alojamiento, medios de subsistencia o plan de vida.
- No se constató presencia inter-institucional
Durante la visita del MNPT y la Defensoría no se pudo constatar la presencia de otras instituciones del Estado para un abordaje integral, tales como el Instituto Nacional de las Mujeres , la Caja Costarricense de Seguro Social o el Instituto Mixto de Ayuda Social; durante la visita tampoco se recibió información de la Dirección General de Migración y Extranjería sobre un sobre un plan interinstitucional al respecto.
- Relatos de tratos crueles y vulneraciones previas
En los relatos de las personas deportadas se repiten quejas sobre los tratos recibidos en Estados Unidos, en la detención, encierro y traslado. Entre los malos tratos señalaron haber sido privadas de su libertad en espacios hacinados; recibir comida en estado inadecuado; incertidumbre de hacia dónde se dirigen o de su futuro; uso de grilletes en pies, caderas y manos durante traslados (incluido el vuelo hacia Costa Rica); la no devolución de objetos personales como celulares, relojes o ropa; tratos verbales que consideraron que afectan su dignidad.
Para el MNPT estas son formas asociadas a lo que se conoce como criminalización de la migración y cuyos efectos dañinos a los derechos humanos están muy documentados.
- Riesgo de responsabilidad internacional
Desde una perspectiva del derecho internacional, en acuerdos como estos, Costa Rica no solo se debe de preocupar por el momento de llegada al país, sino que le deben ser relevantes las condiciones de trato en el país de origen, ya que se puede estar formando parte de una cadena internacional de vulneración de derechos humanos, señalaron desde la defensoría.
Buenas prácticas
La institución resaltó que, con respecto a las personas deportadas y alojadas en el CATEM en el 2025, se constató que tres de las principales preocupaciones encontradas por hace un año se están protegiendo. Estas son:
- No tienen privación de libertad en el lugar en que se encuentran.
- El Estado no les retiene sus documentos y tienen un estatus migratorio regular.
- Están más claras las opciones migratorias por las que pueden optar (retorno voluntario, solicitud de refugio o visa humanitaria).
El MNPT puntualizó en los aspectos positivos que hay mayor disponibilidad de intérpretes a comparación de los deportados el año anterior. También constataron que hay equipos interdisciplinarios de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) atendiendo y se verificaron condiciones adecuadas en el lugar en cuanto a alojamiento, privacidad y alimentación.
Adicionalmente, compartieron que las personas expresan una sensación de bienestar ante el trato en Costa Rica, el cual enunciaron como adecuado y cuidadoso, a diferencia del trato previo en los Estados Unidos.
