
En un entorno empresarial marcado por la incertidumbre, la transformación digital y los nuevos modelos de trabajo, las compañías en Latinoamérica enfrentan un desafío que muchas veces pasa desapercibido.
Se trata de la ineficiencia en la gestión de sus portafolios inmobiliarios. Para muchas empresas, el gasto inmobiliario representa uno de los costos más altos después de la nómina. Sin embargo, a diferencia de otras áreas del negocio, este rubro no siempre se gestiona con una visión estratégica ni basada en datos.
“Sabemos que los espacios de oficinas suelen estar ocupados solo al 70% de su capacidad en un modelo de trabajo 100% presencial. Con el auge del trabajo híbrido, los cambios en la asistencia a oficinas y la presión por optimizar costos, quedó en evidencia una realidad crítica, que muchas organizaciones operan con espacios sobredimensionados, subutilizados o desalineados con sus objetivos estratégicos”, señaló María del Carmen Tabini, Portfolio Services de JLL.
De acuerdo con la especialista, una correcta estrategia inmobiliaria puede generar ahorros de entre el 10% y el 30% en portafolios de gran escala, además de mejoras significativas en eficiencia operativa.
Los principales cinco desafíos
Tabini mencionó que, desde JLL, se han identificado cinco puntos clave:
- Reducción de portafolio. ¿Podemos reducir nuestros costos inmobiliarios, el segundo mayor gasto de nuestro balance?
Esto se traduce en:
- Pagos excesivos por espacios que no se utilizan
- Decisiones de arrendamiento o compra con alto nivel de riesgo
- Falta de visibilidad sobre costos operativos y de capital
- Espacios que no contribuyen a la productividad ni al bienestar de los empleados
- Reducción de costos. Necesito prever el rendimiento del entorno de trabajo en busca de ahorro para todas mis ubicaciones.
- Cultura. Los espacios deben estar alineados con la cultura de nuestra empresa y satisfacer nuestras demandas de mano de obra basadas en actividades. Tabini mencionó que, para ello, desde JLL se trabaja de forma colaborativa para establecer el objetivo y la frecuencia de la asistencia a la oficina.
- Datos. Estamos creando un entorno de trabajo híbrido en el que los empleados pueden trabajar prácticamente desde cualquier lugar. Para ello se gestionan datos de presencia y dinámicas de trabajo para ofrecer los espacios adecuados a sus empleados en todo momento.
- Bienestar. ¿Cómo podemos crear entornos de oficina que prioricen el bienestar de nuestros equipos? La especialista explicó que, para ello, desde la firma se crean estrategias para retener a sus mejores talentos y atraer a las nuevas generaciones.
De la gestión tradicional a la estrategia basada en datos
Tabini mencionó que hoy, las empresas más competitivas están migrando de un enfoque reactivo a uno estratégico, donde el uso de datos, la tecnología y la analítica predictiva permiten tomar decisiones más inteligentes sobre sus activos inmobiliarios.
Servicios como Occupancy Planning permiten entender cómo se utilizan realmente los espacios, ajustando la huella inmobiliaria a las necesidades actuales del negocio.
A esto, dijo, se suma la Consultoría Estratégica Integral, que conecta variables clave como el espacio físico, la cultura organizacional, la tecnología y la experiencia del empleado para un resultado más impactante y preciso.
“Optimizar el portafolio inmobiliario no solo tiene efectos financieros. También influye directamente en factores críticos para las organizaciones modernas, como la atracción y retención de talento, la productividad de los equipos, la adopción de modelos de trabajo híbridos, y el cumplimiento de objetivos de sostenibilidad (ESG)”, mencionó Tabini.
Añadió que, en este contexto, los espacios de trabajo dejan de ser un gasto operativo para convertirse en un habilitador estratégico del negocio.
El rol de aliados estratégicos como JLL
La experta afirmó que firmas globales, como JLL, han desarrollado soluciones integrales que combinan análisis de datos, cobertura regional y experiencia en real estate corporativo para ayudar a las empresas a transformar sus portafolios inmobiliarios.
“La falta de estandarización, la fragmentación de portafolios y la limitada visibilidad en múltiples países hacen aún más relevante contar con aliados estratégicos que puedan ofrecer una visión regional integrada. Las empresas que entiendan este cambio y adopten un enfoque estratégico estarán mejor preparadas para enfrentar los desafíos del futuro. Las que no, seguirán pagando, literalmente, por espacios que ya no necesitan”, concluyó la vocera de JLL.
