Israel realizó más de 100 bombardeos en 10 minutos; hay más de 254 muertos y miles de heridos.
Los bombardeos lanzados por Israel contra distintas zonas de Líbano este miércoles quebraron de facto el alto el fuego anunciado días antes entre Estados Unidos e Irán y provocaron una nueva escalada en Oriente Medio, con al menos 254 personas muertas y 1165 heridas, según datos de la defensa civil libanesa.
Los ataques alcanzaron áreas residenciales y comerciales en Beirut y otras regiones del país. Solo en la capital, las autoridades reportaron 92 fallecidos y 742 heridos, mientras que los suburbios del sur sumaron 61 muertos. También se registraron víctimas en Baalbek, Nabatieh, Sidón y Tiro, entre otras localidades.
La ofensiva se produjo pocas horas después de que se anunciara una tregua de dos semanas entre Washington y Teherán. Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que Líbano no formaba parte del acuerdo y calificó los ataques israelíes como "un enfrentamiento separado". Irán no concordó con esa posición y medios estatales reportaron nuevamente el cierre del estrecho del Ormuz, advirtiendo que cualquier embarcación que cruce la zona será atacada.
En el terreno, la jornada dejó escenas de devastación. Columnas de humo se alzaron sobre Beirut, ambulancias se desplazaron entre incendios y equipos de rescate retiraron escombros en busca de sobrevivientes. Periodistas en el lugar observaron cuerpos calcinados en vehículos y calles de zonas densamente pobladas, según reportes de corresponsales de la agencia AP.
Ain Al Mraiseh, vecindario en Beirut, Líbano
El Ejército israelí aseguró que dirigió los ataques contra lanzaderas de misiles, centros de mando e infraestructura de inteligencia de Hezbolá. Sin embargo, residentes y autoridades locales negaron la presencia de objetivos militares en varios de los edificios alcanzados.
Diversos países y organismos internacionales reaccionaron con dureza. Naciones Unidas instó a todas las partes a respetar el alto el fuego y retomar las negociaciones.
"Ahora es el momento de impulsar conversaciones para resolver las diferencias pendientes y trabajar hacia un alto el fuego permanente y una solución a largo plazo del conflicto. No existe una solución militar al conflicto", afirmó el portavoz adjunto Farhan Haq.
Qatar condenó "la brutal serie de ataques aéreos israelíes que han alcanzado amplias zonas de Líbano" y calificó la ofensiva como "una escalada peligrosa y una flagrante violación" del derecho internacional.
Egipto sostuvo que los ataques reflejan una "intención premeditada" de socavar los esfuerzos diplomáticos y advirtió que Israel busca sumir a la región en un “caos total”.
Desde Teherán, el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, insistió en que el cese de hostilidades debía incluir el fin de la ofensiva contra Hezbolá. "El mundo ve las masacres en Líbano. La pelota está en el campo de Estados Unidos y el mundo observa si actuará conforme a sus compromisos", escribió.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt rechazó esa posibilidad y exigió la reapertura inmediata del paso marítimo. "Esa posición es completamente inaceptable", afirmó. "La expectativa y exigencia del presidente es que el estrecho de Ormuz se reabra de inmediato, de forma rápida y segura".

