
La Maquila Lama destaca planificación anticipada para proteger precios y abastecimiento en el país.
En un entorno internacional marcado por cambios climáticos, tensiones geopolíticas y un encarecimiento sostenido en los insumos agrícolas, los importadores de granos básicos mantienen un monitoreo constante sobre los factores que podrían incidir en la disponibilidad y precios de alimentos en los próximos meses.
Juan Carlos Sandoval, gerente general de La Maquila Lama, explicó que actualmente el país cuenta con condiciones de estabilidad gracias a una estrategia basada en inventarios suficientes y contratos internacionales previamente negociados.
“Hoy tenemos una posición sólida que nos permite garantizar estabilidad en el corto plazo, particularmente hacia los meses de julio y agosto. Sin embargo, como sector, mantenemos una vigilancia permanente del entorno internacional para anticipar cualquier cambio que pueda impactar al consumidor, especialmente hacia el último trimestre del año”, detalló Sandoval.
Uno de los factores que ha cobrado mayor relevancia es el comportamiento del mercado de fertilizantes, particularmente aquellos derivados del petróleo. Estos incluyen fertilizantes nitrogenados sintéticos y productos con contenido de azufre, elaborados mediante procesos químicos que utilizan gas natural o subproductos del crudo como materia prima, entre ellos la urea, el nitrato de amonio, el fosfato de amonio y el sulfato de amonio.
El aumento en los costos y las posibles limitaciones en la disponibilidad de estos insumos representan un elemento clave de presión para la producción agrícola global, lo que podría reflejarse en los precios internacionales de granos en los próximos ciclos.
A este contexto se suma la posible evolución del fenómeno climático El Niño. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe alta probabilidad de que este evento se desarrolle a partir de junio de 2026 y se extienda hacia finales del año.
Aunque algunos escenarios han planteado la posibilidad de un evento de alta intensidad, los organismos científicos internacionales coinciden en que aún no es posible determinar su magnitud, por lo que el análisis se mantiene en un enfoque de probabilidad y monitoreo.
Este fenómeno, como en episodios anteriores, podría generar alteraciones en los patrones climáticos de regiones productoras de granos. En América del Norte, países como Estados Unidos y Canadá podrían enfrentar cambios en temperaturas y precipitaciones que incidan en cultivos clave como arroz, frijoles, trigo, maíz y leguminosas.
Al mismo tiempo, en Sudamérica, particularmente en países como Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, ya se observan eventos extremos como lluvias intensas o inundaciones que afectan cultivos fundamentales como arroz, maíz y soya, productos clave dentro de la cadena alimentaria global.
Asimismo, en Centroamérica, que también forma parte de los mercados de abastecimiento, pueden registrarse variaciones climáticas que incidan en la producción regional de frijoles y otros granos básicos.
Dado que Costa Rica depende en gran medida de la importación de productos como arroz y frijoles, base de la alimentación nacional, así como lentejas y garbanzos, el comportamiento climático en estas regiones es seguido de cerca por el sector importador.
Sandoval señaló que es fundamental monitorear tanto las condiciones climáticas como los factores logísticos y de insumos, ya que estos pueden impactar directamente los precios internacionales y la disponibilidad local.
A nivel logístico, las tensiones en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz y el aumento en los costos de fletes internacionales continúan presionando la cadena de suministro, afectando particularmente el acceso a fertilizantes y otros insumos agrícolas.
“Estamos viendo un entorno más complejo, donde coinciden factores climáticos, logísticos y de insumos. Nuestro compromiso es seguir planificando, monitorear de cerca y tomar decisiones oportunas para minimizar cualquier impacto en los precios, especialmente hacia el cierre del año”, agregó.
La Maquila Lama reafirmó su compromiso con el abastecimiento del país y con una gestión responsable basada en información técnica, manteniendo la estabilidad en el corto plazo y una preparación activa ante posibles escenarios en el último trimestre del año.
