
Hay cuatro tendencias que están moldeando el futuro de la industria Fintech.
Estamos en la quinta era de las Fintech, donde se ven firmas globales escaladas logrando éxito, un nuevo grupo aprovechando la IA para ascender, megatendencias en aumento que ponen el viento a favor de la industria y una renovada confianza de los inversionistas. Con todo este escenario tan favorable, ¿dónde podría encontrarse la próxima ola de crecimiento?
Las Fintech generan ahora $650.000 millones de dólares en ingresos y se están moviendo a equilibrar la cancha, alcanzar mayor rentabilidad y madurez regulatoria. Manteniendo las tasas de crecimiento, el tamaño de este mercado alcanzará los $2 billones para el 2030.
En general, las instituciones financieras gastan mucho dinero anualmente en centros de contacto orientados al cliente, equipos de operaciones y funciones de cumplimiento, no obstante, los esfuerzos en automatización son aún incipientes.
Las Fintech saben que una mayor automatización significa un menor costo por cliente, así que apuntan a la inteligencia artificial para encontrar ventajas significativas para los clientes, tales como la creación acelerada de productos de ahorro, crédito o inversión y la atención a segmentos subatendidos por la banca tradicional como los trabajadores informales, freelancers o pequeñas empresas sin historial crediticio.
Las proyecciones de McKinsey & Company, en su más reciente informe sobre la nueva era Fintech identifican al menos cuatro tendencias que moldean la industria Fintech:
- La inteligencia artificial que sigue siendo el acelerador en la construcción de nuevos productos y la personalización del servicio. Además, contribuye con la reducción de las estructuras operativas, gracias a la automatización de procesos de registro, atención al cliente, cobranza automatizada y cumplimiento asistido por inteligencia artificial.
- El auge de los activos digitales, las stablecoins y la tokenización, así como la promesa clara de liquidación instantánea y casi gratuita en remesas transfronterizas. Diversas estimaciones del sector sugieren que para el 2030, el valor de mercado de las stablecoins estará entre $2 billones y $4 billones, con una gama más amplia de activos tokenizados.
- Acceso a licencias bancarias: ya que las fintechs las ven no como limitaciones, sino como herramientas estratégicas para desbloquear financiación más barata, habilitar oportunidades de expansión y aumentar la confianza con los clientes.
- Las Fintech “horizontales” que están ganando impulso y atrayendo gran parte de la inversión. Son empresas de software que ayudan con la digitalización y la eficiencia de la cadena de valor de servicios financieros. Hoy en día representan alrededor del 13% de los ingresos de la industria y han crecido un 25% más rápido en los últimos cuatro años, que aquellas que compiten directamente con los actores financieros.
América Latina fue la región de mayor crecimiento Fintech, con 40% de crecimiento anual promedio en cinco años, impulsado especialmente por las posibilidades de crédito para consumidores y pymes que en cinco años crecieron cerca de un 50% anual. Además de los startups locales, la región ya cuenta con actores de escala mundial y un interés por mejorar la gestión de riesgo, la regulación y la consolidación de la industria.
A medida que las Fintech escalan, la resiliencia tecnológica y la gestión de riesgos se están convirtiendo cada vez más en fuentes clave de diferenciación, especialmente a la luz de los avances en IA. El informe concluye que la industria ha pasado de la etapa en la que solo se recompensaba el crecimiento a una donde hay que demostrar rentabilidad. Los inversores y operadores de esta industria se están enfocando cada vez más en características que probablemente definirán a los ganadores futuros: resultados económicos, distribución, calidad del producto, riesgo y resiliencia.
