La funcionaria de la Universidad Nacional dedicó más de tres décadas a comunicar la actividad sísmica y volcánica del país.
La funcionaria del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI), Floribeth Vega Solano, falleció este jueves a los 58 años, según informó la Universidad Nacional (UNA). Su muerte marca la partida de una de las voces más reconocidas en la comunicación científica del país, especialmente en momentos de emergencia sísmica.
Vega Solano acumuló más de 35 años de servicio en el OVSICORI, donde desempeñó un papel clave en la gestión y difusión de información sobre sismos y actividad volcánica. Su labor combinó el rigor técnico con una capacidad destacada para traducir datos científicos en mensajes claros para la ciudadanía.
Nacida en Ipís de Guadalupe, Goicoechea, e incorporada al Observatorio a inicios de la década de 1990 tras egresar de la Escuela de Geografía de la UNA, Vega Solano se convirtió en un puente entre la ciencia y la población. Desde el mantenimiento del catálogo sísmico hasta la coordinación de contenidos en redes sociales, asumió múltiples funciones dentro de la institución.
“Mi función principal es con los sismos: mantener el catálogo al día porque es nuestra principal materia prima. Pero uno en la Universidad tiene que ponerse diferentes uniformes”, dijo Vega en una entrevista publicada meses atrás.
Vega editando un video del vulcanólogo Geoffroy Avard, para subirlo a las redes del OVSICORI y enviarlo a medios de comunicación.
Además de su trabajo técnico, mantuvo una relación constante con los medios de comunicación, lo que la posicionó como una de las principales voceras del OVSICORI. Su estilo, caracterizado por la claridad y la calma, acompañó a la población en momentos de incertidumbre tras eventos sísmicos.
“Mucha gente pensaba que yo era periodista, tal vez porque atendía a los medios y les enviaba la información o los videos que generamos en el OVSICORI. Para mí es muy importante la imagen que se tenga del Observatorio y de sus investigadores”, señaló en esa ocasión.
Su formación incluyó cursos de especialización en Noruega y en diversos países de América Latina, lo que fortaleció tanto los procesos técnicos como las estrategias de comunicación institucional del Observatorio.
A lo largo de su carrera, Vega Solano fue testigo de la evolución tecnológica en el monitoreo de fenómenos naturales y en la forma en que la información llega a la ciudadanía. Siempre defendió la importancia de mantener a la población informada con datos precisos y comprensibles.
“Después de tantos años, para mí trabajar en el OVSICORI es un orgullo. Es un trabajo que no cualquiera hace, y me genera mucho orgullo ser parte de algo tan importante para el país”, afirmó.
Marino Protti, reconocido investigador del OVSICORI, expresó en redes sociales su pesar por el fallecimiento de Vega:
Con mucho, mucho dolor, recibí la triste noticia de que nuestra querida compañera por décadas en el OVSICORI-UNA ha perdido la batalla y la guerra con el cáncer. La recordaremos así de sonriente como siempre lo fue".
