
El uso excesivo de pantallas y la sobreestimulación digital han debilitado la capacidad de atención sostenida en la población.
Entre los 25 y 32 años, el cerebro humano alcanza su punto máximo de facultades y, simultáneamente, inicia su proceso natural de envejecimiento, por lo que los especialistas señalan esta edad como el momento idóneo para comenzar un entrenamiento formal de la memoria por medio de prácticas saludables como lo son el ejercicio, reducir el cortisol, una buena alimentación y aprender un idioma, un instrumento musical, entre otros.
El Dr. Norbel Román, neurocientífico, neurólogo y geriatra costarricense, quien recientemente asumió la presidencia del Comité Científico de Alzeheimer Iberoamérica y quien tiene a su cargo junto con un equipo trabajo el primer Centro de Memoria ubicado en el Centro de Salud y Residencia Bello Horizonte, afirma que “anticipar el cuidado cognitivo es fundamental para construir una estructura mental resiliente.
“A diferencia de las creencias del pasado que describían al cerebro como una estructura rígida, hoy la ciencia confirma la existencia de la neuroplasticidad, esa capacidad continua del sistema nervioso para crear nuevas redes de conexión a lo largo de toda la vida”, afirmó el Dr. Román.
Además, el especialista indica que entre más temprana sea la edad en que se fortalezca esta red, mayor será la reserva cognitiva del individuo. La reserva cognitiva es la capacidad del cerebro para improvisar y encontrar maneras alternativas de realizar un trabajo; es decir, es un "capital acumulado" de conexiones neuronales que permite que el cerebro sea más resistente al daño causado por el envejecimiento, traumatismos o enfermedades.
Es por ello, que una persona con una reserva cognitiva alta puede presentar lesiones cerebrales pero no manifestar síntomas de demencia, ya que su mente posee rutas de respaldo para seguir funcionando adecuadamente.
Recomendaciones
El Dr. Román destaca la relevancia de tener una atención sostenida como el pilar de una buena memoria. Sin embargo, el estilo de vida actual, caracterizado por el uso excesivo de pantallas y el consumo rápido de redes sociales, ha provocado una fragmentación de esta capacidad.
La sobreestimulación digital acostumbra al cerebro a lapsos de atención muy breves, lo que debilita la facultad de concentrarse en una sola tarea de manera prolongada y afecta la fijación de recuerdos.
Para recuperar y fortalecer la reserva cognitiva, el doctor Román sugiere entrenar al cerebro mediante la práctica consciente de la "monotarea". Esto implica realizar actividades cotidianas con calma, evitando las distracciones digitales y enfocándose plenamente en el presente, lo que no solo robustece las conexiones neuronales, sino que reduce los niveles de cortisol, que es la hormona del estrés que afecta las funciones cerebrales.
Asimismo, el especialista advierte que es vital distinguir entre un olvido “normal” y una señal de alerta. Se debe prestar atención cuando los olvidos afectan la funcionalidad diaria, como desorientarse en rutas conocidas, olvidar nombres de familiares cercanos o que afecte el funcionamiento en el trabajo. Estas señales podrían ser indicadores de un deterioro persistente que puede evolucionar hacia cuadros de demencia o Alzheimer. Un olvido “normal” es provocado por la falta de la atención sostenida provocada por hacer dos tareas al mismo tiempo.
Para prevenir problemas en la memoria el especialista recomienda un estilo de vida saludable enfocado en un buen descanso, 150 minutos de ejercicio semanal, una buena alimentación y el compromiso de aprender cosas nuevas para mantener la plasticidad cerebral activa.
Finalmente, el cuidado del cerebro no debe postergarse hasta la aparición de los primeros síntomas de olvido. La clave reside en la anticipación y en el aprovechamiento de la neuroplasticidad desde una edad temprana.
Primer Centro de Memoria
Bello Horizonte viendo esta necesidad tan importante cuenta con el primer Centro de Memoria del país, donde ofrecen evaluación, diagnóstico y seguimiento especializado para Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas; así como, rehabilitación cognitiva y terapias específicas, para personas a partir de los 30 años. Además, es un espacio dedicado al cuidado cognitivo de sus residentes y de personas que requieran del servicio.
Asimismo, cuentan con una amplia gama de especialidades en salud mental que ofrecen tratamientos personalizados para mejorar el bienestar emocional y la calidad de vida.
El Centro cuenta con un equipo multidisciplinario de la mano de expertos como el Dr. Norbel Román (neurocientífico, neurólogo y geriatra), la Dra. Katherine Herrera (psicóloga especialista en persona adulta mayor) y el Dr. Wardy (profesional en fisiología del ejercicio) . Este equipo de especialistas unen su conocimiento y vocación para brindar un servicio que no solo es privado y de excelencia, sino que también tiene una profunda conciencia acerca de la salud integral y el bienestar emocional de la población adulta mayor.
El Dr. Román señala que "debemos entender que el cerebro es un órgano dinámico que responde a nuestras decisiones diarias; cada aprendizaje nuevo, cada hora de sueño y cada momento de atención plena son depósitos que hacemos a nuestra reserva cognitiva. Al alcanzar los 25 a 32 años, nos encontramos ante la oportunidad de oro para blindar nuestra salud mental, transformando hábitos cotidianos en herramientas poderosas para asegurar una longevidad con lucidez, autonomía y bienestar”.
