Washington apunta contra siete empresas y varios individuos por sostener el control del régimen sobre el sector aurífero.
El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones dirigidas contra el entorno cercano del dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, y la vicepresidenta Rosario Murillo, en un intento por debilitar la estructura económica que sostiene al Ejecutivo.
Las medidas incluyen a dos hijos de la pareja gobernante, cinco personas adicionales y siete empresas señaladas por facilitar el control del régimen sobre el sector del oro, así como por participar en la confiscación de propiedades pertenecientes a ciudadanos estadounidenses.
Según el Departamento de Estado, desde 2020 el Gobierno nicaragüense reorganizó la industria aurífera mediante una red compleja de empresas fachada e intermediarios. Esa estructura, indicó Washington, permite generar divisas, eludir sanciones internacionales y reforzar el control político del Ejecutivo.
La Administración estadounidense también sostuvo que el poder se ha concentrado progresivamente en el núcleo familiar de Ortega y Murillo, con la incorporación de sus hijos en cargos oficiales para avanzar en lo que calificó como un proyecto dinástico.
El Gobierno de Estados Unidos afirmó que continuará utilizando herramientas diplomáticas y económicas para proteger sus intereses y respaldar las demandas de la población nicaragüense en materia de libertades y seguridad económica.
Asimismo, instó al Ejecutivo de Nicaragua a respetar la propiedad privada, liberar de forma incondicional a las personas detenidas que considera injustamente encarceladas y restablecer condiciones de gobernanza institucional.
Las sanciones se adoptaron en el marco de la Orden Ejecutiva 13851, posteriormente modificada por la Orden Ejecutiva 14088, instrumentos legales que permiten penalizar a actores vinculados con la situación política en Nicaragua.
