
El uso estratégico de los datos se consolida como uno de los factores más determinantes para el desarrollo económico en un contexto donde la información se genera en tiempo real y las decisiones impactan de forma inmediata a empresas, gobiernos y ciudadanos.
Este fue el principal eje de discusión durante un conversatorio que reunió a especialistas del ámbito académico, público y privado en la Universidad San Marcos (USAM).
Bajo el tema “Decidir con datos: el nuevo poder de la economía inteligente”, expertos coincidieron en que la economía atraviesa una transformación profunda, impulsada por la analítica avanzada, la inteligencia artificial y la creciente disponibilidad de información. Lejos de sustituir la teoría económica, los datos están fortaleciendo su aplicación práctica, permitiendo análisis más precisos, oportunos y contextualizados.
Uno de los puntos centrales del diálogo fue el cambio en la velocidad y alcance del análisis económico. Mientras en décadas anteriores la recopilación de información implicaba procesos lentos y costosos, hoy la tecnología permite acceder, procesar e interpretar grandes volúmenes de datos en tiempo real. Esto ha generado nuevas oportunidades para mejorar la eficiencia en la toma de decisiones, tanto a nivel empresarial como en la formulación de políticas públicas.
“Vivimos en un mundo donde las decisiones deben basarse en información, análisis y comprensión profunda del entorno. Desde la universidad, nuestro compromiso es formar profesionales capaces de interpretar esa realidad y generar impacto con sus decisiones”, señaló Marco Esquivel, rector de la USAM.
Sin embargo, los panelistas también advirtieron sobre los riesgos de depender exclusivamente de modelos predictivos y algoritmos. Subrayaron la importancia del criterio humano, el pensamiento crítico y la comprensión teórica para interpretar adecuadamente los datos, evitando sesgos o conclusiones erróneas. En ese sentido, destacaron que el verdadero valor no está únicamente en la cantidad de información disponible, sino en la capacidad de analizarla con profundidad y responsabilidad.
El conversatorio también abordó los desafíos que enfrenta América Latina para aprovechar el potencial de los datos, entre ellos, la necesidad de fortalecer la infraestructura tecnológica, ampliar el acceso a información de calidad y promover una cultura de toma de decisiones basada en evidencia. Asimismo, se resaltó el papel clave del sector público en la generación y apertura de datos que impulsen la competitividad, la innovación y la inclusión.
En el ámbito empresarial, se destacó que el uso de datos permite optimizar procesos, comprender mejor a los consumidores y tomar decisiones estratégicas con mayor precisión. En paralelo, en el sector público, su aplicación resulta fundamental para diseñar políticas más efectivas en áreas como salud, educación, seguridad y desarrollo económico.
Como parte de este espacio académico, la Universidad San Marcos anunció el lanzamiento del programa de Economía: Bachillerato y Licenciatura con énfasis en Análisis Financiero con Inteligencia de Datos, una propuesta orientada a responder a estas nuevas demandas del entorno, integrando formación teórica con herramientas prácticas en análisis de datos, tecnología y toma de decisiones.
El evento concluyó con un llamado a formar profesionales capaces de adaptarse a un entorno cada vez más dinámico, donde la combinación de habilidades técnicas, pensamiento crítico y visión estratégica será clave para enfrentar los retos del futuro económico.

