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Documental tico sobre la rana de ojos dorados es nominado en festival Santiago Wild

El documental costarricense "Ojos Dorados" fue nominado en el Santiago Wild.

El documental costarricense Ojos Dorados, dirigido por Marco Molina de Zorro Plateado y con apoyo del Jardín de Lourdes, fue nominado en Santiago Wild, uno de los festivales de cine de naturaleza, vida salvaje y medio ambiente más importantes de América Latina. El evento es organizado por Ladera Sur con el apoyo de National Geographic y Jackson Wild Festival, en Chile.

La producción fue seleccionada en la categoría “Talento Emergente Latam – Nuevas voces de Latinoamérica”, un reconocimiento que destaca propuestas audiovisuales innovadoras y nuevas narrativas surgidas desde la región.

El trabajo, filmado en las montañas de Santa Ana, San José, narra la historia íntima y transformadora de Ricardo Hernández Castro, una persona marcada por la tradición cafetalera de su familia y por una profunda conexión con la naturaleza.

La historia da un giro trascendental cuando un encuentro inesperado con la rana de ojos dorados (Agalychnis annae), una especie endémica de Costa Rica que se creía desaparecida, redefine su propósito y lo impulsa a iniciar un proceso de restauración ecológica en su finca.

Los creadores del documental resaltaron que, más allá de la conservación ambiental, "Ojos Dorados es un retrato sobre la resiliencia, la memoria, la esperanza y la reconciliación entre el ser humano y la naturaleza".

A través de imágenes de gran sensibilidad estética y una narrativa profundamente humana, la obra pone en valor la riqueza de la biodiversidad costarricense y el papel de los anfibios como indicadores fundamentales de la salud de los ecosistemas.

Ricardo Hernández, protagonista del documental, comentó:

El encuentro con la rana me hizo volver a ver la finca, la montaña y mi propia historia con otros ojos. Fue como reencontrarme con mis raíces y entender que todavía estamos a tiempo de sanar la tierra”.

La producción fue desarrollada durante aproximadamente dos años, sin financiamiento externo, gracias al compromiso de su equipo creativo y al apoyo de aliados como Jardín de Lourdes, la familia Hernández, Castro-Ureña y Zorro Plateado.

La rana de ojos dorados, protagonista simbólica del documental, es una especie endémica de Costa Rica, lo que significa que su hábitat natural existe únicamente dentro de nuestras fronteras.