Según informó la Defensoría el grupo está conformado por 17 hombres y 8 mujeres de Albania, Camerún, China, Guatemala, Honduras, India, Kenia y Marruecos.
La Defensoría de los Habitantes informó que esta mañana un equipo de la institución, en forma conjunta con el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, visitó la ubicación donde se encuentran las 25 personas deportadas de los Estados Unidos que ingresaron al país el pasado 11 de abril. La visita se realizó para verificar las condiciones de su atención, permanencia y otros requerimientos, enfocados en el ámbito de la protección de los derechos humanos.
Desde la Defensoría detallaron que las autoridades de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) informaron sobre la labor humanitaria que vienen desarrollando. El grupo de personas deportadas está conformado por 17 hombres y 8 mujeres de los siguientes países Albania, Camerún, China, Guatemala, Honduras, India, Kenia y Marruecos, dentro de las cuales no se reportan personas adultas mayores, personas con discapacidad, personas menores de edad, ni mujeres en estado de embarazo.
OIM informó que la intervención ha implicado atención en salud psicosocial, suplencia de recursos de primera necesidad, alimentación, hospedaje, líneas de llamadas con sus familiares, así como, información sobre la posibilidad de optar por la modalidad de retorno voluntario asistido, para lo cual desde el día lunes y hasta el próximo miércoles se están efectuando entrevistas individuales.
Durante la visita, la Defensoría constató que este primer grupo cuenta con libre movilidad y la existencia de traducción en los idiomas requeridos por estas personas, y señalaron que la OIM manifestó que esta atención se encuentra inicialmente definida para un plazo de 7 días a partir de su llegada, no obstante, existe la posibilidad de extenderlo de conformidad con sus requerimientos.
Ante la inquietud de la Defensoría de un posible incremento en el número de personas que ingresen deportadas desde los Estados Unidos, la OIM informó que será un tema por valorar en su momento a partir de la magnitud, lo cual debe coordinarse con las autoridades estatales competentes.
En materia de salud se realizó un chequeo general de todas las personas, identificándose algunas situaciones leves desde el punto de vista médico y, tres casos que requirieron de un abordaje mayor, más no complejo, en un centro hospitalario, lo cual se ha coordinado con una instancia privada.
El personal de la Defensoría conversó con varias de las personas deportadas, quienes les manifestaron que vinieron esposadas desde los Estados Unidos y aproximadamente 30 minutos antes del aterrizaje en Costa Rica, se les quitó las esposas y grilletes.
Adicionalmente, la Defensoría señaló que, conforme a la información suministrada por la OIM, las personas deportadas indicaron sentirse bien respecto a la atención recibida hasta el día de hoy. Algunas de las personas y entrevistadas por la Defensoría confirmaron que son poseedores de sus documentos de identidad, mientras otras indicaron no contar con ellos dada su pérdida previamente.
La Defensoría identificó un mejor abordaje de la situación, tras la implementación de algunas lecciones aprendidas en resguardo de la protección de estas personas a partir de las recomendaciones emitidas por esa oficina.
El ente defensor de aseguró que se mantendrá vigilante para que, ante un posible incremento de personas deportadas, las condiciones de su permanencia sean acordes con un estricto abordaje en derechos humanos y el cumplimiento de los estándares de protección establecidos.
La Defensoría señaló que, durante la inspección hubo presencia de personal de la Dirección General de Migración y Extranjería, y no encontraron presencia de otras instituciones públicas competentes, por ejemplo, el Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU).
