El ente defensor identificó condiciones de riesgo en varias aulas del centro educativo ubicado en Barrio Carit, incluyendo daños en pisos, paredes y otras áreas.
La Defensoría de los Habitantes realizó recientemente una inspección a la Escuela Ricardo Jiménez Oreamuno, ubicada en Barrio Carit, donde constató situaciones de riesgo en las instalaciones, especialmente en varias aulas que presentan evidentes señales de deterioro.
Durante la visita se identificó que el piso de madera presenta deformaciones y flexión al tránsito de las personas, lo que genera una sensación de inestabilidad y compromete la seguridad de la población estudiantil. Según la información recopilada, el año pasado se registró un accidente con personal docente. Además, se observaron agrietamientos en paredes, ventanas en estado ruinoso, daños en cielos rasos, así como un sótano que incumple la Ley 7600. También se reportó un socavamiento al costado este de la edificación.
La Defensoría señaló que "hay informes del propio MEP, de la Comisión Nacional de Emergencias, del Ministerio de Salud, que requieren ser atendidos a la mayor brevedad posible". El centro educativo, catalogado como patrimonio, atiende a una población aproximada de 1.200 estudiantes y cerca de 150 funcionarios, entre personal administrativo y docente.
La información remitida recientemente por el MEP al ente defensor indica que, hasta no contar con una valoración técnica integral y claridad sobre los insumos disponibles, no es posible definir un cronograma de obras ni responsables específicos. Asimismo, señalaron que una vez concluido este proceso se procederá con la planificación correspondiente, en función de la viabilidad técnica, legal y financiera aplicable.
Esta inspección forma parte del seguimiento que realiza la Defensoría de los Habitantes a distintos centros educativos del país que requieren intervención urgente del MEP, con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas para la población estudiantil y el personal que labora en estas instalaciones.


