Buena parte del mundo se cae a pedazos, más bien, revienta a bombazos. Entrar a discutir seriamente sobre este sinsentido es algo que va más allá de lo que esta humilde columna pretende; sin embargo, creo que todos podríamos estar de acuerdo en que parar las matanzas estaría bien. Y en el marco de esta ola de violencia global, esta semana vamos a hablar de cine iraní. Así las cosas, les comparto la primera recomendación de la semana.
Una separación. (Prime Video)
Esta peli tiene como punto de entrada un drama familiar pero termina hablando de toda una sociedad; esta característica me hace pensar en The Wire (HBO), la mejor serie de la historia y que nada tiene que ver con esta película, pero que relatando casos policiales concretos, termina hablando de la historia de una ciudad. Volviendo a esta película, acá vemos a un matrimonio discutiendo si irse de Irán por el futuro de su hija o quedarse para cuidar al padre enfermo del esposo del relato. Esta encrucijada evidencia otros asuntos no menores en la vida de las personas, como la justicia y las tensiones de clase. Cada personaje tiene razones válidas, errores profundamente humanos y límites impuestos por su contexto social y religioso. Tenemos una historia de un divorcio, y cómo se fragmenta la vida ante esta dolorosa situación.
De Irán sé poquísimo, y en buena medida lo poco que sé sobre el país lo aprendí de su cine, que, dicho sea de paso, es del más alto nivel. No se piense que el cine iraní es una cosita menor o experimental; no, no, el cine iraní pisa fuerte y no le debe nada a ninguna potencia en este arte. Teniendo eso claro, les comparto la siguiente recomendación.
Persepolis (AppleTV y en castellano completa aquí)
Basada en una novela gráfica y de una belleza visual espectacular, nos cuenta una historia sobre una niña que descubre demasiado pronto que la política siempre termina entrando a la casa; esto último es una verdad como un castillo, a poner las barbas a remojar. Esta es una película sobre la Revolución Islámica, la guerra, el exilio, la identidad, la rebeldía y la memoria. La película nos permite asomarnos por una grieta e intuir, a partir del relato, los obstáculos y retos gigantescos que las mujeres han sufrido y sufren en ese país.
Irán ha sido, como buena parte del mundo que posee recursos naturales de gran valor, objeto de violaciones sistemáticas de las potencias occidentales. No digo con esto que la teocracia actual sea un modelo digno a seguir; solo digo que este país ha pasado una y otra vez por injerencia externa que tampoco ha ayudado a que su gente esté mejor. Este escenario debe ser aterrador, como la siguiente recomendación.
Bajo la sombra. (Netflix)
Esta película es de terror real y fantástico. Acá vemos la experiencia de vivir con miedo, por una guerra, como parte de la vida cotidiana. Esto, para los ticos, es inimaginable, dichosamente, y es desgraciadamente el presente de millones de personas. En el Teherán de la guerra entre Irán e Irak, una madre queda sola con su hija en un apartamento donde los bombardeos, la presión política y las restricciones impuestas a las mujeres van estrechando cada vez más el espacio físico y emocional; mientras esto sucede, conocemos una presencia extraña dentro de la casa. Todo mal afuera, todo mal adentro. Si les gusta el cine de terror y quieren ver algo distinto, no se las podría recomendar más.
Eso fue todo por hoy, feliz fin de semana.
