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DeCine: grandes películas y series sobre salud mental

La importancia de la salud mental es algo que solo puede dimensionar quien ha vivido sin ella; los infiernos que una cabeza desregulada puede causar son aterradores, inenarrables y, sin embargo, es poco usual atender este tema como corresponde. El cine y las series con frecuencia nos hablan de este asunto, muchas veces en tono de comedia, pues es una manera amable de tratar un tema tan delicado; en esa línea va la primera recomendación de la semana.

As Good as It Gets (HBO)

Nuestro protagonista, Melvin Udall (Jack Nicholson) es impresentable: racista, xenófobo, obsesivo, canalla. Esta es una comedia tan cruel como tierna, y en esa característica se encuentra buena parte de su encanto. El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) del protagonista no es sutil; es difícil de tolerar, sufre y hace sufrir a quienes lo rodean (hasta acá suena como varios políticos conocidos). La película nos muestra cómo este tipo imposible de digerir también ama y puede llegar a ser amado, y cómo, por medio del amor, todos podemos alcanzar mejores versiones de nosotros mismos.

Normalizar sentirse cansado estructuralmente, asustado, triste, vacío es terrible y, me temo, que es usual; es un lugar común decir que cuando nos duele una muela vamos al dentista, pero que cuando son dolores del alma no hacemos nada, siempre es aconsejable sentirse mejor. Existen espacios de apoyo psicológico que es importante tener mapeados; un ejemplo es la línea Aquí Estoy, es un servicio gratuito (800-AQESTOY | 800-2737869) para la atención de urgencias psicológicas y emocionales como ira, burnout, estrés, ansiedad, depresión, situaciones de violencia intrafamiliar o de pareja, entre otras, así como el abordaje de ideación suicida o riesgo de comportamiento suicida, brindado por el Colegio de Profesionales en Psicología. Tienen un horario de atención de lunes a viernes de 2:00 p. m. a 10:00 p. m.; sábados de 9:00 a. m. a 4:00 p. m.
Si necesitan apoyo, no duden en buscarlo; incluso los jefes de la mafia lo hacen.

The Sopranos (HBO)

Hay quienes afirman que esta es la mejor serie de la historia, se equivocan, no lo es, la mejor serie de la historia es The Wire (HBO), pero de que es tremenda y una joya de la televisión no hay duda.
Que el “macho alfa” de Nueva Jersey, un tipo que resuelve todo a punta de balazos, termine sentado en el consultorio de una psiquiatra no es un acto menor. El mundo de este hombre es la pura masculinidad tóxica, y sin embargo Tony Soprano reconoce que sus ataques de pánico son el grito de una mente que ya no puede más con el peso de su existencia, de ser un monstruo y un intento de buen padre de familia al mismo tiempo. La serie subraya que la salud mental no es un lujo, sino una necesidad básica, incluso para el peor de los criminales. Si no la ha visto, mañana es tarde.

Hace algún tiempo, estando debajo de un arbolito en La Sabana mientras me comía una pupusa (la mejor comida centroamericana, de lejos), me dijeron lo que había escuchado antes mil veces: sufrir de gratis es innecesario; si uno puede sentirse mejor, hay que hacerlo. La vida es muy corta para angustiarse por todo, pues casi nada realmente importa y solo cuando estamos ante lo que nos trasciende le damos su justa dimensión a cada cosa en la vida. Supongo que estaba tan cansado de sentirme mal que en esa ocasión tomé el consejo y lo convertí en acciones. Hay que pagar a verse.

En terapia (HBO)

Esta serie tiene varias versiones; la original, según entiendo, es israelí, pero las que yo he visto son la argentina y la gringa. La argentina, que es mi favorita, la pueden ver en YouTube, pero toca ir buscando por episodios, mientras que la versión gringa la encuentran completa en HBO. Esta serie, en corto, muestra en cada episodio una sesión entre psicólogo y paciente; por temporada hay unos cuantos pacientes que se van repitiendo, lo que nos permite conocerlos cada vez mejor, sus dramas son como los nuestros. Es una serie muy humana, intensa, dura de ver, como duros y necesarios son los procesos terapéuticos. De vista obligatoria.

Eso fue todo por hoy. Espero que tengan paz en sus corazones y, si no es así, siempre se vale buscar ayuda.