Gobierno dice que reforzará controles migratorios y financieros ante riesgos de seguridad internacional.
El Gobierno de Costa Rica declaró este miércoles como organizaciones terroristas a Hamás, Hezbolá, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y Ansar Allah, conocido como el movimiento hutí de Yemen. El anuncio lo hicieron el presidente Rodrigo Chaves Robles, el ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora Cordero, y el canciller Arnoldo André Tinoco durante la conferencia de prensa semanal en Casa Presidencial.
Zamora explicó que la decisión se tomó a partir de análisis de seguridad elaborados con apoyo de socios internacionales y de evaluaciones sobre amenazas recientes en el escenario mundial. Según dijo, el Ejecutivo busca adelantarse a riesgos que puedan afectar al país y fortalecer los sistemas de control en fronteras y puestos migratorios.
"Estas cuatro organizaciones comportan riesgos a la seguridad internacional y Costa Rica se está adelantando para que nuestras barreras de seguridad en frontera y a través de nuestros sistemas migratorios protejan al país ante esas amenazas", dijo el ministro Zamora.
El ministro de Seguridad agregó que la categorización permitirá elevar las alertas de seguridad para impedir el ingreso al país de eventuales integrantes de esos grupos que se desplacen por el hemisferio occidental.
Además del componente migratorio, el gobierno anunció acciones en materia financiera. Zamora afirmó que las autoridades iniciarán investigaciones bancarias para evitar que por Costa Rica transiten capitales vinculados con organizaciones catalogadas como terroristas.
Por su parte el canciller situó la decisión dentro de la coordinación internacional que mantiene Costa Rica con países aliados. André señaló que la Cancillería comparte información relevante con otras naciones y que el país articula su respuesta con socios externos, aunque la declaratoria la adopta en el ámbito nacional el Consejo de Seguridad Presidencial.
A nivel de Naciones Unidas hay gremios dedicados a esto y hay grupos designados como terroristas y a nivel nacional corresponde al Consejo Nacional de Seguridad Presidencial y desde Cancillería coordinamos el asunto internacional con los países aliados con quienes compartimos la información relevante”.
En el mundo no existe una lista universal y única de organizaciones terroristas aceptadas por todos los Estados, de modo que cada país o bloque regional adopta sus propias designaciones.
En el caso de Hamás, varios gobiernos occidentales y algunos latinoamericanos lo consideran una organización terrorista por su historial de ataques contra civiles, incluidos atentados suicidas, lanzamiento de cohetes y el atentado del 7 de octubre de 2023 contra Israel. Estados Unidos lo designó como organización terrorista extranjera en 1997. También lo incluyen en sus listas la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, Australia, Japón, Nueva Zelanda, Israel, Argentina, Paraguay, Ecuador y ahora Costa Rica.
Algunos países de Oriente Medio y actores alineados con la causa palestina lo describen como un movimiento de resistencia, mientras que la ONU, como organismo, no ha emitido una designación general de Hamás como organización terrorista, aunque sí ha condenado acciones concretas.
Hezbolá presenta una situación parecida, aunque con matices. El grupo chií libanés, respaldado por Irán, figura en listas terroristas de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Países Bajos, Australia, Nueva Zelanda, Israel y varios países árabes suníes. También Argentina, Paraguay, Colombia, Honduras y Guatemala han tomado medidas similares o han actuado contra redes vinculadas a la organización. Su inclusión suele apoyarse en antecedentes como el atentado contra la AMIA en Buenos Aires en 1994, el ataque en Burgas en 2012 y su papel militar en distintos frentes regionales.
No obstante, Europa no mantiene una posición completamente uniforme. La Unión Europea designa solo el ala militar de Hezbolá, mientras algunos de sus Estados miembros distinguen entre esa estructura y el brazo político del grupo. Hezbolá rechaza esa división y sostiene que integra una sola organización.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán es el cuerpo militar e ideológico que forma parte central del aparato iraní. La Guardia Revolucionaria controla fuerzas terrestres, navales y aéreas, la Fuerza Quds, la milicia Basij y amplios intereses económicos. Sus críticos la señalan por apoyar a grupos armados aliados, participar en operaciones regionales y reforzar la estrategia de influencia de Teherán en Medio Oriente.
Estados Unidos la designó como organización terrorista extranjera en 2019. La Unión Europea formalizó esa decisión en febrero de 2026, mientras Canadá, Australia, Argentina y otros países también adoptaron medidas en esa dirección. Irán rechaza esa clasificación y considera a la Guardia Revolucionaria un componente legítimo de sus fuerzas armadas.
En el caso de Ansar Allah, los hutíes de Yemen, la discusión internacional se ha intensificado desde que el grupo amplió sus ataques con misiles y drones contra buques en el mar Rojo y el golfo de Adén, además de operaciones contra Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Israel. Estados Unidos redesignó al grupo como organización terrorista extranjera en marzo de 2025, tras haber variado su política en años anteriores. Canadá, Australia, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Malasia e Irak también lo consideran terrorista.
