El fondo ADELANTE 2 financió 11 proyectos en sostenibilidad, innovación y desarrollo social.
Costa Rica acogió entre el 15 y el 17 de abril un seminario internacional que reunió a más de 100 especialistas para cerrar el programa de cooperación triangular ADELANTE 2, financiado por la Unión Europea.
El encuentro, celebrado en formato híbrido, sirvió para presentar los resultados de un fondo que destinó 1,2 millones de euros a iniciativas en transición ecológica, digitalización y desarrollo social. El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto coordinó el programa, con apoyo del Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplan) y de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
El embajador de la Unión Europea en Costa Rica, Pierre-Louis Lempereur, destacó el alcance del mecanismo:
La cooperación triangular entre la Unión Europea, Costa Rica y América Latina y el Caribe ha demostrado ser una herramienta eficaz para generar soluciones innovadoras y alianzas duraderas frente a desafíos globales. Con ADELANTE 2, no solo impulsamos proyectos, sino también capacidades, políticas públicas y redes de colaboración que trascienden este programa. Este seminario marca un paso clave para consolidar este enfoque como pilar de nuestra cooperación futura".

El fondo financió 11 proyectos mediante dos convocatorias y promovió iniciativas en sectores como agricultura y pesca sostenibles, turismo inteligente, economía circular, derechos humanos y acción climática. Las acciones facilitaron además el intercambio técnico y la producción de más de 80 herramientas de gestión del conocimiento.
La viceministra de Asuntos Bilaterales y Cooperación Internacional, Lydia Peralta, subrayó el cambio en el enfoque de la cooperación:
Costa Rica continuará apostando por la cooperación triangular como un instrumento estratégico de su acción internacional, promoviendo alianzas con la Unión Europea y con los países de América Latina y el Caribe, convencida de que la relación birregional debe profundizarse sobre la base de intereses compartidos y responsabilidades comunes".
El programa también reforzó el papel de Costa Rica como oferente y receptor de cooperación, con la participación de instituciones públicas, empresas y organizaciones sociales de 16 países.
El ministro de Planificación, Marlon Navarro Álvarez, destacó que los proyectos ampliaron la participación de actores y mejoraron la adaptación de las soluciones:
Estos proyectos han permitido profundizar las potencialidades del país como oferente técnico, así como incorporar actores no tradicionales que amplían el radio de acción. Esto asegura la inclusión de grupos específicos, como mujeres, jóvenes o productores, y favorece que las soluciones se adapten realmente a las necesidades locales y de los diversos colectivos. Asimismo, el sector académico contribuye con la generación de evidencia, aportando el rigor científico y técnico necesario para que las soluciones sean factibles y escalables".

Como parte de los resultados, las instituciones incorporaron un módulo de cooperación triangular en el Sistema de Gestión de la Cooperación Internacional (SIGECI), que permite consultar información pública sobre las iniciativas.
Además, el programa elaboró un catálogo piloto de oferta de cooperación con participación de nueve países europeos, con el objetivo de fortalecer nuevas alianzas en la región.
La coordinadora de la Cooperación Española en Costa Rica, Patricia Ramos, destacó el acompañamiento sostenido durante más de una década:
Durante el proceso de fortalecimiento del rol dual de Costa Rica como oferente y receptor de cooperación, la Cooperación Española en Costa Rica ha mantenido un acompañamiento sostenido por más de diez años. Este respaldo ha sido clave para que el país se consolide como un actor regional, capaz de compartir sus experiencias y, al mismo tiempo, aprender de otros".

