
La iniciativa forma parte del Plan de Reconversión FLAR 2026 e incluye el compromiso de productores de no realizar quemas en sus fincas.
La Corporación Arrocera Nacional (CONARROZ) anunció una estrategia orientada a eliminar progresivamente las quemas agrícolas en el cultivo de arroz, como parte de su enfoque hacia una producción más sostenible y eficiente.
La iniciativa se desarrolla en el marco del Plan de Reconversión FLAR 2026, el cual incorpora el enfoque denominado “Arroz Libre de Quemas” dentro de la estrategia sectorial.
Compromiso del sector productivo
Según la entidad, el reglamento del programa incluye un compromiso expreso de los productores participantes de no realizar quemas en sus fincas, así como la adopción de principios de la Agronomía de Procesos promovida por el Fondo Latinoamericano de Arroz de Riego (FLAR).
Mainor Cruz, director ejecutivo de CONARROZ, explicó que la estrategia contempla un enfoque integral de transformación productiva.
“Se ha desarrollado una estrategia que contempla la transferencia de conocimiento, el acompañamiento técnico en campo y la incorporación de tecnologías que permitan sustituir prácticas convencionales por procesos más eficientes y de menor costo”.
Acciones para la transición productiva
Entre las principales medidas impulsadas por la institución se encuentran:
- Promoción de maquinaria especializada para siembra con mínima o cero labranza.
- Implementación de prácticas de manejo de rastrojos sin quema.
- Uso de microorganismos descomponedores y bioinsumos.
- Fortalecimiento del manejo integrado del suelo, plagas y nutrición.
La estrategia también contempla articulación con entidades como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el Ministerio de Agricultura y Ganadería y la Dirección de Gestión de Calidad Ambiental (DIGECA).
Alcance nacional y aplicación progresiva
De acuerdo con la entidad, la implementación tendrá cobertura en las cinco regiones arroceras del país y se desarrollará de manera progresiva, considerando las condiciones productivas y ambientales de cada zona.
Mainor Cruz indicó que el proceso busca adaptarse a las características específicas de cada región.
“La implementación de estas acciones tendrá alcance nacional, abarcando la totalidad de productores de las cinco regiones arroceras del país, mediante un proceso progresivo que tomará en consideración las condiciones productivas y ambientales de cada zona”.
Impacto ambiental y productivo
La eliminación de las quemas agrícolas contribuiría a:
- Conservación de la materia orgánica del suelo.
- Mejora de la fertilidad y estructura del suelo.
- Reducción de emisiones contaminantes.
- Protección de la biodiversidad.
- Disminución de riesgos de incendios.
- Protección de la salud de comunidades cercanas.
Según CONARROZ, estas acciones buscan fortalecer la sostenibilidad de la actividad arrocera y mejorar la competitividad del sector mediante prácticas responsables con el ambiente.
